Por Olivia Le Poidevin
GINEBRA, 12 jun (Reuters) - La Organización Internacional del Trabajo acordó el viernes adoptar las primeras normas laborales vinculantes para los trabajadores de la "economía colaborativa" en sectores como el transporte privado, la entrega de comida a domicilio y el comercio electrónico, lo que podría otorgarles derechos en materia de remuneración, seguridad y prestaciones sociales.
Un aspecto fundamental del acuerdo es garantizar que las plataformas ya no puedan clasificar a los trabajadores como autónomos y eludir los requisitos de salario mínimo y obligaciones como la asistencia sanitaria, las bajas por enfermedad y las cotizaciones a la seguridad social.
No obstante, las normas aún deben ser ratificadas y aplicadas por los gobiernos. Estados Unidos, por ejemplo, no ha ratificado con frecuencia los convenios de la OIT, mientras que los países europeos se han mostrado más favorables.
Un total de 406 miembros votaron a favor del convenio sobre normas de empleo y ocho en contra, mientras que 36 se abstuvieron. Entre los miembros de la agencia de la ONU, que promueve los derechos laborales internacionales, se encuentran gobiernos, empleadores y trabajadores.
El Banco Mundial estima que el número de trabajadores temporales a través de aplicaciones a nivel mundial oscila entre 154 y 435 millones de personas.
Organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch, y sindicatos afirman que la clasificación generalizada de los trabajadores como contratistas independientes permite a las empresas eludir el pago del salario mínimo y la prestación de prestaciones.
Un informe de Human Rights Watch de 2025 reveló que los trabajadores de plataformas estadounidenses encuestados ganaban una mediana de 5,12 dólares por hora después de gastos, con una remuneración total que se situaba en torno a un 30 % por debajo del salario mínimo federal.
Amanda Brown, vicepresidenta del Grupo de los Trabajadores de la OIT, que representa los intereses de los sindicatos y los trabajadores de todo el mundo, afirmó que el acuerdo constituía un hito para los trabajadores de plataformas de todo el mundo y una respuesta a años de abusos y explotación documentados.
"Por primera vez en la historia del derecho internacional, las mujeres y los hombres que mueven nuestras ciudades, que limpian y cuidan nuestros hogares... serán nombrados, reconocidos y protegidos por una norma internacional vinculante", declaró Brown a los delegados.
El convenio también establece que las plataformas deben revelar cómo afectan los sistemas automatizados a los trabajadores.
El director de la Organización Internacional de Empleadores, que representa a unos 50 millones de empresas en todo el mundo, acogió con satisfacción el hecho de que el marco incluyera flexibilidades.
"Respeta los sistemas jurídicos nacionales y permite a los países determinar la situación laboral de acuerdo con sus propias leyes y criterios establecidos", afirmó el secretario general de la OIE, Roberto Suárez Santos.
La OIT no tiene poder de ejecución, pero sus miembros pueden presentar denuncias que puedan dar lugar a investigaciones y aumentar la presión sobre los gobiernos. Si un país ha ratificado el convenio y lo ha incorporado a su legislación nacional, las personas podrán llevar a una empresa de la economía de plataformas ante los tribunales para obtener una reparación jurídica directa.
(Reportaje de Olivia Le Poidevin; edición de Friederike Heine y Susan Fenton)


















