Por Yoruk Bahceli y Harry Robertson
11 jun (Reuters) - El Banco Central Europeo (BCE) reforzó el jueves las expectativas del mercado de más subidas de las tasas de interés, al elevar los costos de financiación por primera vez desde 2023 para frenar las presiones inflacionistas provocadas por la guerra en Irán.
Algunos analistas señalaron que el mensaje del jueves elevó la probabilidad de una nueva medida --algo que los operadores llevan tiempo anticipando-- y expresaron su preocupación de que los responsables de política monetaria puedan estar subestimando los riesgos para el crecimiento.
Dos fuentes informaron el jueves a Reuters de que los gobernadores del BCE consideran que lo más probable es que las tasas se mantengan sin cambios en la próxima reunión, si los precios de la energía no suben.
La entidad también revisó sus previsiones económicas, con subidas para la inflación y bajas para el crecimiento, y se convirtió en el primero de los grandes bancos centrales del mundo en aumentar las tasas desde que la guerra disparó los precios de la energía.
El BCE rechazó que se caracterice la medida como una "subida de seguridad" preventiva para evitar que la inflación se generalice.
Frederik Ducrozet, de Pictet Wealth Management, dijo que el BCE envió una señal "contundente" de su voluntad de adelantarse a la inflación. "Ahora el escenario base parece estar desplazándose hacia un endurecimiento algo mayor, quizá en julio, más probablemente en septiembre, a menos que recibamos mejores noticias sobre el conflicto y la crisis energética", señaló.
Los operadores del mercado prevén algo más de 40 puntos básicos de nuevas alzas de tasas este año, a partir de septiembre, tras la rueda de prensa de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, lo que supone una probabilidad total de una subida de 25 puntos básicos y más del 60% de una más, casi sin cambios respecto de antes de la reunión. La probabilidad de un alza en julio es de un 30%.
(Editado en español por Javier López de Lérida)

















