Aunque Oracle llegó tarde al sector de la nube, reconoció rápidamente el auge de la inteligencia artificial, construyendo a gran velocidad centros de datos equipados con procesadores de alta gama para clientes como Meta y OpenAI.
No obstante, la empresa se ha endeudado fuertemente para financiar la construcción de estos centros de datos, lo que la expone considerablemente a cualquier posible desaceleración del mercado. En febrero, la compañía declaró que planeaba recaudar hasta 50.000 millones de dólares en deuda y capital para ampliar su capacidad.
"No creemos que los debates sobre la financiación vayan a desaparecer pronto. Pero, lo que es más importante, muchos de los nuevos contratos de IA están estructurados de modo que los clientes pagan por adelantado o aportan su propio hardware, lo que significa que Oracle puede aumentar sus compromisos de ingresos futuros sin asumir ella misma todo el coste", afirmó Matt Britzman, analista sénior de renta variable de Hargreaves Lansdown.
Los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años de Oracle, un indicador de cuánto cobran los inversores por asegurarse contra el impago de la empresa, se situaron por último en 150 puntos básicos, su nivel más bajo desde el 11 de febrero.
El coste de asegurar los bonos de Oracle se había disparado a máximos históricos de unos 166 puntos básicos a principios de este mes, frente a los aproximadamente 40 puntos básicos de hace un año, lo que refleja la inquietud de los inversores sobre el riesgo crediticio percibido de la compañía. Las obligaciones de ejecución restantes (RPO), un indicador clave de los ingresos contratados futuros, saltaron un 325% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 553.000 millones de dólares en el tercer trimestre.
"En resumidas cuentas, los inversores aún necesitan una mayor confianza en que el emergente negocio de GPU como servicio (GPUaaS) contribuirá positivamente a los beneficios y al flujo de caja libre", señalaron los analistas de Morgan Stanley.
CONTINÚA EL DEBATE SOBRE EL RIESGO DEL SAAS
El cofundador y presidente ejecutivo, Larry Ellison, disipó algunas dudas sobre el impacto de las nuevas herramientas de codificación por IA, afirmando que la tecnología no debilitará la demanda de Oracle y que la empresa está utilizando estas herramientas para crear nuevos productos de software.
La preocupación de que las herramientas de IA de rápido avance pudieran trastocar el software y los servicios castigó a las acciones del sector el mes pasado. Las acciones de Oracle han bajado un 23% este año hasta su último cierre.
Aunque estos comentarios (de Ellison) son muy creíbles, queda por ver si Oracle percibe un impacto en el número de licencias y en los cambios de precios que podrían producirse, indicó Melius Research.
"No creemos que los inversores estén realmente preocupados por un 'apocalipsis del SaaS' para Oracle, tanto como por los riesgos asociados a la ejecución, los márgenes y la financiación dentro de Oracle Cloud Infrastructure (OCI)".
Las acciones de Oracle cotizan a más de 19,17 veces sus estimaciones de beneficios a 12 meses vista, frente a las 22,05 de Microsoft.



















