20 abr (Reuters) - El IBEX 35 abrió el lunes en negativo, al desvanecerse las esperanzas de una paz rápida en Oriente Medio, al reducirse al mínimo el tráfico de mercancías por el golfo Pérsico después de que Irán reimpusiera el cierre de facto del estrecho de Ormuz.

El alto el fuego en la guerra de Irán, previsto inicialmente hasta el martes, está ahora en duda tras el anuncio de Estados Unidos sobre la incautación de un carguero iraní que intentó romper el bloqueo estadounidense, una maniobra a la que Teherán ha prometido responder. Irán ha comunicado, además, que no participará en la segunda ronda de conversaciones que Estados Unidos esperaba iniciar antes de que expire el alto el fuego esta semana.

A pesar de este escenario, datos de Kpler mostraron que más de 20 buques de carga --transportando productos petrolíferos, metales, gas y fertilizantes-- atravesaron la zona el sábado, lo que supone el día de mayor actividad en este cuello de botella desde el 1 de marzo.

Los mercados no han perdido del todo la esperanza de una resolución del conflicto, dada la carga económica que supone el bloqueo del estrecho para ambas partes.

"(El retroceso del lunes) es la evolución lógica tras las subidas del viernes y a la espera de que se retomen las negociaciones en Islamabad. Pero también es razonable esperar una mejora de tono a lo largo de la semana y, como mínimo, una extensión del alto al fuego que termina este miércoles", señalaron los analistas de Bankinter en su nota matutina.

"Estamos inmersos en un proceso de normalización en Irán, que será inestable e irregular, pero parece razonable asumir que lo peor ha quedado ya atrás. En este contexto, una macro constructiva y un crecimiento de beneficios saludable darán soporte a unas bolsas que probablemente evolucionen de menos a más durante la semana", añadieron.

Más allá de la geopolítica, los resultados empresariales y los indicadores macroeconómicos vuelven a ganar protagonismo. En la agenda macro, destacan el índice de confianza ZEW en Alemania y las ventas minoristas de EEUU (21 de abril); los sondeos PMI de actividad empresarial en Europa y Estados Unidos (23 de abril); y el índice Ifo en Alemania junto a la confianza de la Universidad de Michigan en EEUU (24 de abril).

En el plano corporativo, la semana estará marcada por la publicación de resultados. En Estados Unidos destacan: Northrop Grumman y General Electric (21 de abril); Boeing, AT&T Inc. y Tesla (22 de abril); American Express (23 de abril); y Procter & Gamble (24 de abril). En Europa, la atención se centrará en Akzo Nobel (22 de abril); Bankinter, Orange, SAP y STMicroelectronics (23 de abril); y Eni (24 de abril).

Por otra parte, una de las notas de mayor cautela provino de Australia, donde el mayor prestamista empresarial, National Australia Bank (NAB), ha advertido de un saneamiento de 500 millones de dólares ante las previsiones de que la guerra incremente la morosidad. Las acciones de NAB caían un 3,6%.

Tras subir el viernes un 2,2%, ante la esperanza de una desescalada en Oriente Medio, a las 0705 GMT del lunes, el selectivo bursátil español IBEX 35 caía 179,90 puntos, un 0,97%, hasta 18.304,60 puntos, mientras que el índice de grandes valores europeos FTSE Eurofirst 300 retrocedía un 0,91%.

En el sector bancario, Santander perdía un 1,94%, BBVA retrocedía un 2,49%, Caixabank cedía un 1,43%, Sabadell caía un 1,25%, Bankinter se dejaba un 1,23% y Unicaja Banco perdía un 0,97%.

Entre los grandes valores no financieros, Telefónica se anotaba un 0,13%, Inditex cedía un 1,20%, Iberdrola se revalorizaba un 0,76%, Cellnex ganaba un 0,31% y la petrolera Repsol subía un 3,40% ante el repunte del precio del crudo.

(Información de Tomás Cobos; edición de Benjamín Mejías Valencia)