Energía. El petróleo cayó en picado en 2025, lastrado por un exceso de oferta. A pesar de las numerosas tensiones geopolíticas, las preocupaciones sobre el exceso de capacidad marcaron la tendencia. Las dos principales referencias mundiales, el Brent y el WTI, cedieron un 18,60% y un 20% en el año. La dinámica de la oferta explica esta caída de los precios. La OPEP y sus aliados (OPEP+) han aumentado su producción en 2,9 millones de barriles al día desde abril de 2025, mientras que, paralelamente, la producción estadounidense se mantiene en niveles elevados. Sin embargo, el año estuvo marcado por fuertes perturbaciones geopolíticas. Los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo amenazaron las cadenas de suministro. En junio, las tensiones entre Irán e Israel afectaron al estrecho de Ormuz. Y, más recientemente, el presidente Trump ordenó el bloqueo de las exportaciones venezolanas y capturó al presidente del país, Nicolás Maduro. A pesar de ello, estos incidentes solo provocaron sobresaltos temporales. El mercado considera que la oferta mundial es suficiente para compensar los riesgos, sobre todo porque hasta ahora el mercado nunca se ha enfrentado a una verdadera perturbación del suministro.
Metales preciosos. A diferencia del petróleo, los metales preciosos registraron una rentabilidad histórica en 2025. El primer puesto se lo lleva la plata, cuyo precio se disparó un 147%. Un aumento que se explica por la doble naturaleza del metal: valor refugio y materia prima industrial. La demanda sigue siendo importante por el aumento de las necesidades de paneles solares y productos electrónicos. La clasificación de la plata como mineral crítico en Estados Unidos también ha reforzado el interés de los inversores. Al mismo tiempo, el mercado se enfrenta a unas existencias escasas y a una oferta insuficiente, lo que crea tensión en los precios. 2025 también fue excepcional para el oro, que se revalorizó un 64,60%: el mayor aumento anual del metal amarillo en más de 40 años. Varios factores han contribuido a esta subida. En primer lugar, la caída del dólar, que ha hecho que el oro resulte más atractivo para los titulares de otras divisas. En segundo lugar, las compras de los bancos centrales, que lo han adquirido de forma masiva para diversificar sus reservas y reducir su dependencia del dólar. Por otra parte, las persistentes tensiones internacionales han reforzado el estatus del metal como valor refugio. Por último, las bajadas de los tipos de interés, tanto las aplicadas como las previstas, siguen respaldando los precios del oro, que no genera rendimientos y, por lo tanto, se beneficia de un entorno de tipos bajos.
Metales industriales. El cobre confirma su protagonismo en las sociedades modernas. El «barómetro» de la economía mundial ha visto cómo su precio subía un 43%, hasta los 12.510 USD por tonelada métrica en Londres (precio al contado). La demanda está impulsada por dos motores estructurales: el desarrollo de centros de datos para la inteligencia artificial (IA) y la expansión de las energías renovables. Por el lado de la oferta, los graves accidentes que tuvieron lugar en minas de Indonesia, la República Democrática del Congo y Chile han alterado la producción. En este contexto, está costando que la oferta mundial satisfaga la demanda. El contexto político en Estados Unidos también tuvo un papel clave. La amenaza de Donald Trump de imponer aranceles del 50% a las importaciones de cobre provocó una carrera de los importadores estadounidenses para asegurarse sus existencias, lo que acentuó la subida de los precios.
Productos agrícolas. El sector agrícola vivió un año complicado. De hecho, la mayoría de los productos cerraron a la baja. El aumento de la oferta mundial y la debilidad de la demanda explican esta tendencia general. Los precios del trigo (-8% en 2025) y del maíz (-4%) perdieron terreno en Chicago, lastrados por una producción y unas existencias mundiales que siguen siendo elevadas. La soja (+3,60%) salió bien parada gracias al acercamiento diplomático entre Pekín y Washington, que permitió a China reanudar las importaciones de soja estadounidense.


















