Energía. El precio del petróleo sigue instalado en cotas muy elevadas. El Brent se mueve en torno a 111 USD. El West Texas Intermediate estadounidense también avanza y supera la barrera de 100 USD. El mercado reacciona a las perturbaciones persistentes en el estrecho de Ormuz y a un déficit de oferta mundial que no termina de corregirse. El encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín no sirvió para desbloquear la crisis con Irán. Ambos presidentes coinciden en la necesidad de impedir que Teherán se haga con el arma nuclear y de reabrir el estrecho de Ormuz. El mercado confía en que China utilice su influencia sobre Irán para favorecer un acuerdo de paz, pero de la cumbre no salió ningún avance concreto. Sobre el terreno, los riesgos geopolíticos siguen siendo elevados ante el bloqueo de las negociaciones. La escasez de oferta continúa siendo el principal motor de la subida de los precios. La Agencia Internacional de la Energía estima que la producción mundial cayó en abril en 1,8 millones de barriles diarios. El último informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) confirmó esa tendencia. La producción del cártel se redujo en abril en 1,73 millones de barriles diarios. Ese descenso obedeció a las dificultades para exportar en el golfo Pérsico e incluyó todavía los volúmenes de Emiratos Árabes Unidos, que abandonó oficialmente la organización el 1 de mayo. En cuanto a la demanda prevista para 2026, las agencias manejan escenarios distintos. La Agencia Internacional de la Energía rebaja sus previsiones y ahora anticipa un descenso de la demanda mundial de 420.000 barriles diarios, lastrado por los sectores de la aviación y de la petroquímica. La OPEP, en cambio, mantiene una visión más favorable y prevé un crecimiento de la demanda de 1,17 millones de barriles diarios.

Metales. En Londres, el precio del cobre superó brevemente la semana pasada los 14.000 USD por tonelada, antes de recular hacia 13.600. Como ocurre con el petróleo, el origen de esta subida está en la oferta. Perú, tercer productor mundial, atraviesa problemas de producción, lo que mantiene sobre la mesa el riesgo de escasez de cobre en un contexto de inventarios mundiales muy reducidos. La demanda, por su parte, no afloja. El desarrollo de la inteligencia artificial exige la construcción de numerosos centros de datos. Estas infraestructuras consumen grandes cantidades de cobre. En los metales preciosos, el oro retrocede hasta 4.490 USD. La economía estadounidense sigue mostrando una inflación persistente. Tanto los precios de producción como los de consumo subieron con fuerza en abril en Estados Unidos. Este repunte disipa las esperanzas de una bajada de los tipos de interés este año. Unos tipos altos perjudican al oro. Los inversores prefieren destinar su dinero a activos que ofrecen rentabilidad, a diferencia del metal amarillo.

Productos agrícolas. El trigo registró la mayor subida semanal la semana pasada. El contrato con vencimiento en julio de 2026 avanzó un 6% en la semana, hasta 660 centavos por bushel. Esta subida responde directamente a las últimas previsiones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que apunta a una cosecha de trigo decepcionante. La soja, por su parte, sigue pendiente de las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y China y cerró la semana con un ligero descenso, en 1.188 centavos. Donald Trump prevé compras masivas de soja por parte de China. A la vista de la evolución de los precios, el mercado enfría esas expectativas.