Energía. La confusión reina en los mercados del petróleo, que oscilan al compás de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. La volatilidad sigue siendo muy elevada: el lunes, el precio del barril llegó a desplomarse un 10%, antes de recuperar hoy un 4%. Con las conversaciones entre Estados Unidos e Irán se trata de poner fin al conflicto actual y reabrir por completo el estrecho de Ormuz. En un primer momento, el mercado descontó un desenlace favorable, aunque después reculó. Tanto los dirigentes estadounidenses como los iraníes rebajaron el optimismo de los operadores al advertir de que un acuerdo requerirá tiempo. Dos grandes obstáculos siguen bloqueando las conversaciones: el primero es que Irán exige implantar un sistema de peaje marítimo, una condición que Estados Unidos rechaza; el segundo, que Estados Unidos reclama la retirada del uranio altamente enriquecido del territorio iraní, algo que Teherán no acepta. La tensión repuntó tras nuevos ataques militares estadounidenses contra instalaciones iraníes. Pese a este contexto, el tráfico marítimo se mantiene de forma parcial. Irán asegura haber autorizado el paso de 33 buques mercantes por el estrecho de Ormuz en un período de 24 horas. En Europa, la presión geopolítica también persiste. Ucrania sigue atacando refinerías rusas, lo que limita la capacidad de producción de Rusia. Por último, en el terreno de las previsiones, la Agencia Internacional de la Energía vuelve a dar la voz de alarma. El organismo advierte del riesgo de déficit de petróleo este verano ante el esperado pico de la demanda estival y la falta de oferta procedente de Oriente Próximo.

Metales. El oro prolonga su racha bajista y ronda los 4.500 USD. Este descenso responde a las tensiones en el mercado energético. El barril de Brent se mantiene por encima de 100 USD, una situación que alimenta los temores sobre la inflación mundial. Como consecuencia, los inversores dan por hecho que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá unos tipos de interés elevados. De hecho, los mercados otorgan una probabilidad del 40% a una nueva subida de los tipos oficiales en diciembre. Los tipos altos perjudican al oro, ya que este metal no genera rendimientos. Además, estas expectativas respaldan al dólar estadounidense, que alcanza su nivel más alto de las últimas seis semanas. Un dólar fuerte encarece el oro para los inversores que operan con otras divisas. El resto de los metales preciosos también se mueve a la baja en la semana. La plata cae hasta 75,80 USD la onza. El cobre se estabiliza en torno a 13.600 USD. Los inversores optan por la cautela y reducen la toma de posiciones. Aguardan el desenlace de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.

Productos agrícolas. En la Bolsa de Chicago, los precios de las principales materias primas agrícolas bajaron la semana pasada. El retroceso obedeció sobre todo al factor meteorológico. Las previsiones apuntan a lluvias beneficiosas en el Medio Oeste de Estados Unidos durante las próximas semanas. Estas precipitaciones favorecerán el desarrollo de las plantaciones de maíz, cuyo precio cede terreno hasta 458 centavos por bushel, la unidad de referencia del mercado estadounidense. El trigo también retrocede hasta 637 centavos por bushel.