La renta variable europea lleva tres años de alzas: el Stoxx Europe 600 ganó un 13% en 2023, un 6% en 2024 y un 17% en 2025. El índice general europeo incluso batió al S&P 500 en 2025, la segunda vez en apenas diez años. Por su parte, las acciones estadounidenses registraron en 2025 su peor resultado relativo frente al MSCI World desde 2009.

Esa dinámica continúa en este comienzo de año, en el que varios índices europeos han marcado récords, si bien antes de que Donald Trump lo pusiera todo patas arriba con sus reivindicaciones sobre Groenlandia.

Pero más allá de la volatilidad pasajera provocada por el presidente estadounidense —a la que ya está acostumbrado todo el mundo—, los estrategas financieros se muestran confiados respecto a 2026. Los de Goldman Sachs, por ejemplo, esperan un crecimiento del 8% del Stoxx 600 (en términos de rentabilidad total, es decir, con los dividendos incluidos).

Expansión del múltiplo

Lo particular de los últimos tres años es que la subida de la renta variable europea se ha producido sin avances del beneficio por acción. Dicho de otro modo, la buena racha de los tres últimos años se explica casi exclusivamente por un aumento del múltiplo de valoración. La ratio precio-beneficio previsto del Stoxx 600 pasó de 12,5 a comienzos de 2023 a más de 17 a comienzos de 2026.

 

Cotización del Stoxx Europe 600 en blanco y evolución del múltiplo de valoración (ratio precio-beneficio previsto) en azul a tres años. Fuente: Bloomberg

La ausencia de crecimiento de los beneficios de las empresas del índice oculta, sin embargo, numerosas disparidades. Mientras que los sectores del lujo o el automóvil han visto caer sus resultados, los bancos han registrado crecimientos notables.

Históricamente, Europa siempre se ha considerado un área bursátil infravalorada, es decir, para inversores value. Ahora que el Stoxx 600 cotiza a más de 17 veces los beneficios de 2026, esa afirmación no puede mantenerse.

Por tanto, es probable que el motor de la valoración esté algo agotado. A partir de ahora, será necesario que los beneficios crezcan para que los índices europeos prolonguen su buena trayectoria.