En el punto álgido de la burbuja especulativa, Peloton y otras empresas de moda lograron colocar bonos convertibles con un cupón del 0% y una opción de conversión totalmente absurda: 239 USD por título, cuando actualmente cotiza a menos de 8 USD.
En aquel momento, desde MarketScreener alertamos varias veces sobre esta nueva aberración financiera, de la que su más escandaloso representante fue sin duda el vehículo especulativo de Michael Saylor, MicroStrategy, rebautizado entretanto como Strategy. Véase al respecto MicroStrategy Incorporated: El lado bueno y el lado malo del comercio y MicroStrategy Incorporated: El viejo chiste vuelve a estar de actualidad.
Volviendo a Peloton, esto demuestra hasta qué punto los inversores eran optimistas —¿ingenuos?— sobre las perspectivas de lo que sigue siendo un especialista en bicicletas estáticas. Una vez pasada la moda, la narrativa se invirtió por completo en cuestión de semanas, dejando a los inversores crédulos con las manos vacías.
En plena reestructuración, Peloton colocó un nuevo bono convertible el año pasado, pero esta vez con condiciones mucho más racionales: cupón del 5,5% y opción de conversión a 4,6 USD. Si lo ejercieran, los nuevos acreedores del grupo se harían con casi una quinta parte del capital del grupo.
Por lo tanto, el viento ha cambiado radicalmente. Desde su pico de éxito en 2021, episodio en el que Peloton alcanzó los 4.000 millones USD de facturación, las ventas se han desplomado más del 33%, mientras que el número de títulos en circulación ha aumentado en la misma proporción.
Los últimos resultados trimestrales, publicados la semana pasada, muestran un nuevo descenso de las ventas y del número de suscriptores, ambos del 6%. El único aspecto positivo es que la situación financiera del grupo parece haberse estabilizado, en vista de que las cuentas de explotación están equilibradas y la deuda neta se ha reducido hasta un nivel aceptable.
Ahora solo falta un éxito comercial para justificar una capitalización bursátil que sigue siendo superior a la facturación. Por el momento, no se vislumbra ningún indicio en el horizonte.


















