La asequibilidad ha cobrado un protagonismo central a medida que los fabricantes de bienes de consumo reducen los precios de entrada en snacks, refrescos y productos básicos de despensa, ante las dificultades de los consumidores de rentas medias y bajas por el elevado coste de la vida.
PepsiCo recortó los precios hasta un 15% en marcas como Lay's y Doritos en febrero para abordar las preocupaciones sobre las múltiples subidas previas y recuperar espacio en los lineales de los minoristas, lo que impulsó el primer aumento de volúmenes en la categoría de alimentos de Norteamérica en al menos un año.
La división ha atravesado dificultades en los últimos años, ya que los consumidores, con presupuestos ajustados, optaron por marcas blancas más baratas o se pasaron a alternativas más saludables.
El consejero delegado, Ramon Laguarta, también ha puesto en marcha un plan de reducción de costes que incluye el recorte de líneas de productos y el cierre de algunos centros de producción para simplificar su cadena de suministro en Norteamérica, bajo la presión del inversor activista Elliott Management.
La empresa aún tiene trabajo por delante en la reducción de costes, según declaró el director financiero, Steve Schmitt, en una conferencia tras la publicación de resultados.
"(Los resultados) ofrecen una prueba temprana de que los recortes de precios y la innovación están funcionando. Si persisten las tendencias positivas en los ingresos, las presiones (temporales) de costes podrían no importar", afirmó Kaumil Gajrawala, analista de Jefferies.
LA GUERRA PROYECTA UNA SOMBRA
Sin embargo, persiste la preocupación por las repercusiones de la guerra en Irán sobre las empresas globales de consumo, a medida que repuntan los costes energéticos y se encarecen materias primas como la resina PET utilizada para el envasado de bebidas. Estos riesgos se suman a la incertidumbre derivada de los aranceles estadounidenses.
PepsiCo suele cubrirse durante unos nueve a doce meses en materias primas de embalaje y espera contar con cierta protección a corto plazo.
"De cara al futuro, el entorno macroeconómico se ha vuelto más volátil e incierto debido a los conflictos geopolíticos en curso", señaló Schmitt en un comunicado.
Schmitt no descartó subidas de precios para mitigar la inflación de costes derivada de la guerra, aunque reiteró que los incrementos de precios serían la última palanca que activaría la compañía.
Las acciones del gigante de bebidas y snacks subían cerca de un 1%, hasta los 156.29 dólares, en las operaciones matinales del jueves.
El mayor coste de la vida también podría empujar a los consumidores a ser más frugales, según analistas e inversores, obligando a las empresas a ser prudentes en sus previsiones para el año, ya que la inflación de las materias primas dificulta el mantenimiento de precios bajos.
PepsiCo prevé que los ingresos orgánicos aumenten entre un 2% y un 4%, y que el beneficio por acción recurrente en divisa constante crezca entre un 4% y un 6%, reafirmando sus objetivos anuales por segunda vez este año.
RENOVACIÓN DE MARCA
PepsiCo también anunció el jueves una renovación de las marcas de bebidas energéticas Gatorade, incluyendo nuevas fórmulas bajas en azúcar, en un momento en que las empresas buscan atraer a consumidores cada vez más preocupados por la salud, en medio del movimiento "Make America Healthy Again" y la creciente popularidad de los fármacos para adelgazar GLP-1.
La compañía rediseñó Lay's para destacar la ausencia de sabores artificiales y lanzó Gatorade Lower Sugar el año pasado.
El volumen de la categoría de alimentos en Norteamérica volvió a crecer, con un aumento del 2% en el periodo de tres meses reportado, frente a la caída del 1% del cuarto trimestre. Los volúmenes de bebidas en Norteamérica bajaron un 2.5%, pero mejoraron en comparación con el trimestre anterior.
Para las 12 semanas finalizadas el 21 de marzo, el margen operativo ajustado recurrente de la compañía fue del 15.7%, frente al 13.9% del trimestre anterior.
La empresa informó que los ingresos del primer trimestre aumentaron un 8.5%, hasta los 19,440 millones de dólares, frente a las estimaciones de 18,940 millones de dólares, según datos recopilados por LSEG. Su beneficio por acción ajustado trimestral de 1.61 dólares también superó holgadamente las previsiones de 1.55 dólares.



















