En el discurso tan esperado de Jackson Hole el viernes, Jerome Powell abrió la puerta a una bajada de los tipos de interés por parte de la Fed en septiembre. Una postura más moderada de lo esperado que permitió a los índices cerrar la sesión al alza. Pero en medio de todos los indicadores que parpadeaban en verde en nuestras pantallas, un índice estaba claramente en rojo: el WIG20, el principal índice polaco.
De hecho, las acciones polacas cayeron más de un 4,5%. La razón es sencilla: el gobierno tiene previsto aumentar el impuesto de sociedades aplicado a los bancos del 19% actual al 30% en 2026, con el fin de financiar el aumento del gasto en defensa. Un anuncio con graves consecuencias, ya que el sector bancario es el principal componente del WIG20.
Según las estimaciones de Michal Konarski, analista de MBank SA, los beneficios de los bancos polacos descenderán un 16% en 2026, un 9% en 2027 y un 3% en 2028.
Al igual que el resto del sector en Europa, los bancos polacos habían tenido hasta ahora un año sólido en bolsa, impulsados por una fuerte dinámica de beneficios.
A pesar de la caída del viernes, el WIG20 sigue siendo el índice europeo con mejor rentabilidad en 2025, con una ganancia del 33%.






















