Las stablecoins, tokens digitales vinculados a activos estables como el dólar estadounidense, están ganando terreno como herramienta para pagos y liquidaciones, especialmente tras la aprobación de la Genius Act el año pasado.
Sin embargo, la infraestructura para este tipo de transacciones sigue estando fragmentada, y las adquisiciones de Polygon buscan integrar piezas clave internamente y ampliar su presencia en el mercado.
«Nuestro objetivo es convertirnos en un actor regulado de pagos en EE.UU. Los pagos son el caso de uso más relevante», declaró Marc Boiron, CEO de Polygon, en una entrevista con Reuters.
El enfoque inicial se centrará en los pagos entre empresas (B2B), aunque se espera un giro hacia servicios para consumidores más adelante, según Boiron.
Empresas consolidadas como Visa y Mastercard también compiten por el dominio de los pagos con stablecoins, pero la saturación del mercado podría dificultar la diferenciación entre las compañías.
No obstante, Boiron señaló que la estrategia de Polygon a corto plazo se basará en alianzas, en lugar de en una competencia directa.
«En cinco o diez años sabremos si las tarjetas seguirán siendo necesarias. Pero, por ahora, podemos colaborar y hacer crecer el mercado juntos», afirmó.
Coinme, fundada en 2014, permite a los usuarios convertir efectivo en criptomonedas. Entre sus inversores figuran pesos pesados del sector como Pantera, Digital Currency Group y Circle.
Sequence ofrece tecnología para simplificar las transferencias de criptoactivos entre diferentes blockchains. Ha recibido el respaldo de Brevan Howard Digital y Coinbase, entre otros.





















