Entre el 2 y el 5 de marzo, Safran y BAE Systems caían un 2%; Airbus, un 3%; Thales, Leonardo, Dassault Aviation y Rheinmetall, un 4%; Renk, un 6%; CSG, un 7%; y Hensoldt, incluso un 12%.
A comienzos de semana, en Bloomberg los analistas se preguntaban por este comportamiento aparentemente contradictorio. Su hipótesis era que el shock energético podría obligar a los Estados europeos a contener el gasto. En consecuencia, no cabría esperar nuevas subidas de los presupuestos militares, lo que limitaría el potencial de expansión del sector.
Esta mañana, Jefferies también vuelve sobre la cuestión y considera que las informaciones relativas a las garantías de seguridad estadounidenses para Ucrania han pesado sobre los valores más expuestos al conflicto, como Rheinmetall y CSG. En efecto, un alto cargo ucraniano habría afirmado que Rusia aceptó las garantías de seguridad de Estados Unidos para Ucrania en el marco de las negociaciones sobre un plan de paz. Tras conocerse esa información, el sector llegó a desplomarse entre un 5% y un 10% de media.
«Las reacciones de la semana pasada también se han visto influidas por la publicación de resultados, negativos en el caso de Renk, mixtos en el de Thales y positivos en el de Dassault Aviation», subraya Chloé Lemarie, responsable del sector en Jefferies.
«En términos generales, estos movimientos parecen reflejar una aversión al riesgo generalizada, lo que está creando oportunidades en el sector», añade la analista, que mantiene su preferencia por la defensa frente al negocio civil.
Pendientes de encontrar puntos de entrada en el sector, los inversores no han tardado en reposicionarse: esta mañana, Renk sube un 7%, Dassault Aviation avanza un 4%, Hensoldt gana un 3%, Leonardo también suma un 3% y Saab repunta un 2,9%.



















