Las principales instituciones financieras que desempeñan un papel clave en la compraventa de la deuda pública de Colombia han expresado fuertes preocupaciones al gobierno sobre recientes operaciones de deuda realizadas fuera del mercado.

Una carta enviada al Ministerio de Hacienda y vista por Reuters el martes revela la inquietud de 14 denominados "creadores de mercado", entre los que se encuentran importantes entidades financieras como JPMorgan, Cibest, Santander y bancos colombianos como Banco de Bogotá y Banco de Occidente.

Los grupos advierten que las recientes operaciones de deuda podrían conllevar una "sanción moral" por parte de los inversores, lo que potencialmente minaría la confianza en los mercados financieros del país, y señalan que las colocaciones de deuda se están ejecutando bajo condiciones que difieren significativamente de las tasas prevalecientes en el mercado.

La incertidumbre se intensificó tras la venta directa de 23 billones de pesos (aproximadamente $5,94 mil millones) en bonos de deuda pública TES a un inversor extranjero el 19 de diciembre. Dicha operación, destinada a prefinanciar las necesidades de 2026, fue anunciada por el director de crédito público del Ministerio de Hacienda, Javier Cuellar, en una entrevista con Reuters, donde añadió que "muchas" operaciones similares están previstas para 2026.

Este cambio de estrategia fue inesperado y podría alterar la percepción tanto de inversores locales como internacionales sobre la solidez y transparencia del marco de los creadores de mercado de Colombia y de su mercado de capitales en general, según la carta.

Las instituciones destacaron específicamente su preocupación por operaciones realizadas "significativamente fuera de la curva transaccional", lo que, según indicaron, distorsiona los puntos de referencia de precios, compromete la consistencia del proceso de emisión y erosiona la confianza de los inversores en la formación de precios.

Ni el Ministerio de Hacienda ni la Dirección de Crédito Público respondieron de inmediato a la solicitud de comentarios de Reuters.

Los bonos TES constituyen la segunda mayor fuente de financiación interna para el gasto público en Colombia, después de los ingresos fiscales. La decisión del gobierno de suspender una regla fiscal durante tres años para aumentar su objetivo de déficit ya ha provocado rebajas en la calificación crediticia por parte de agencias como Moody's y S&P, a las que se sumó Fitch este mes.
(Reporte de Nelson Bocanegra, Edición de William Maclean)