En un contexto difícil, enfrentado tanto a las medidas arancelarias de represalia de Estados Unidos como a la competencia de la apisonadora L'Oréal o Interparfums, Puig sale airoso con cierta brillantez.
El grupo familiar, que sigue estando bien controlado por la familia fundadora y que produce los perfumes Rabanne, Charlotte Tilbury, Nina Ricci, Jean Paul Gaultier, Christian Louboutin o L'Artisan Parfumeur, entre otros, registra así un crecimiento del 5,9% en su facturación durante los seis primeros meses del año, mientras que el beneficio de explotación aumenta un 6,2%.
El segmento de perfumes, sólidamente establecido con un 12% de la cuota de mercado mundial y que representa tres cuartas partes de la facturación, sigue mostrando un comportamiento notable. En el segmento de maquillaje por fin salen las cuentas, aunque representa una sexta parte de las ventas y le está costando abrir paso. Por su parte, en el negocio de cuidado de la piel la expansión de las ventas es más que satisfactoria.
Puig sigue teniendo más éxito en Asia y Estados Unidos, donde acumula la mitad de la facturación consolidada. Por supuesto, los analistas seguirán muy de cerca su rentabilidad en el continente asiático durante los próximos trimestres, ya que será este el que marque la diferencia en términos de valoración.
Puig se estrenó en bolsa el año pasado y goza de gran prestigio en los círculos del lujo y la moda, pero ha perdido la mitad de su capitalización bursátil en un contexto difícil para el sector de la cosmética, perturbado en particular por la llegada de la fuerte competencia asiática.
No obstante, su trayectoria de crecimiento sigue siendo impresionante a todos los niveles. Puig ha pasado de 2.000 millones EUR de facturación en 2018 a 5.000 millones EUR este año, al tiempo que ha garantizado una rentabilidad muy satisfactoria, superior a la de Coty, pero aún un peldaño por debajo de la de Interparfums, que no tiene nada que envidiar a la española en cuanto a trayectoria impresionante.
Es cierto que el grupo con sede en Barcelona ha sido muy activo en su estrategia de crecimiento externo el año pasado, con una inversión de 1.100 millones EUR en las adquisiciones de Charlotte Tilbury, Dr. Barbara Sturm y Byredo. El aumento de los beneficios de explotación parece confirmar el atractivo de estas operaciones, cuyo retorno de la inversión parece muy bueno de momento.
Puig e Interparfums siguen valorándose sobre una base comparable de 13-14 veces el EBITDA. Los analistas de MarketScreener, que llevan mucho tiempo siguiendo su trayectoria, consideran que estas valoraciones son justas.




















