Por Medha Singh y Twesha Dikshit
3 jun (Reuters) - Los principales índices de Wall Street retrocedían el miércoles tras una racha de máximos históricos, mientras que un nuevo recrudecimiento de la tensión en Oriente Medio impulsó al alza los precios del petróleo y sembró dudas sobre un rápido fin de la guerra.
Las acciones y los sectores que lideraron las alzas en los últimos días registraron las caídas más pronunciadas. Los papeles de software cayeron un 3,1% tras un fuerte repunte, mientras que Datadog, Palo Alto e IBM bajaron entre un 6,7% y un 7,7%.
Cuatro de los 11 sectores del S&P 500 cotizaban en rojo, con el índice tecnológico a la cabeza de las caídas.
Los futuros del crudo Brent subieron más de un 2% después de que un ataque con misiles iraní dañara el aeropuerto de Kuwait y el ejército estadounidense llevara a cabo incursiones cerca del estrecho de Ormuz, lo que aumentó el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro que podrían avivar una inflación más generalizada.
Datos mostraron que la actividad del sector servicios de Estados Unidos repuntó en mayo, ya que las empresas realizaron pedidos de forma preventiva y repusieron existencias en previsión de la escasez y el aumento de los precios debido a la guerra con Irán.
Esto se produjo antes del informe sobre el mercado laboral del viernes, que será seguido con gran atención y que podría marcar las expectativas sobre la política monetaria de la Fed.
Los mercados monetarios esperan que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés sin cambios durante el resto del año, con crecientes probabilidades de una subida de 25 puntos básicos.
El Dow Jones caía 278,51 puntos, o un 0,54%, a 51.029,28 puntos; mientras que el S&P 500 perdía 27,18 puntos, o un 0,36%, a 7.582,48 unidades. En tanto, el Nasdaq Composite perdía 134,41 puntos, o un 0,50%, a 26.959,49 unidades.
El índice de pequeña capitalización Russell 2000 caía un 1,3%.
El S&P 500 cerró por encima de los 7.600 puntos por primera vez el martes, con los tres índices en máximos históricos, impulsados por una serie de resultados corporativos que reforzaron las expectativas de un gasto sostenido en inteligencia artificial.
(Reporte de Medha Singh y Twesha Dikshit en Bengaluru; Editado en español por Javier Leira)

















