PEKÍN (dpa-AFX) - La ministra federal de Economía, Katherina Reiche, ha exigido condiciones de competencia leales para las empresas alemanas durante su visita a China. 'La competencia no nos es ajena. La competencia nos hace avanzar', declaró la política de la CDU al inicio de una reunión con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, en Pekín. No obstante, la competencia debe diseñarse de tal manera que sea transparente y beneficie a ambas partes. Reiche subrayó que la 'reciprocidad' es y seguirá siendo el principio rector del Gobierno federal. Esto implica que las empresas de ambos países deben disponer, en la medida de lo posible, de condiciones de acceso al mercado y de competencia comparables.

Reiche pretende abordar las cadenas de suministro y las tierras raras

La ministra expresó su esperanza de poder dialogar con Wang, entre otros temas, sobre las cadenas de suministro, el acceso a las tierras raras y las condiciones de acceso al mercado. También se trata de analizar cómo China apoya a sus empresas, cómo lo hace Alemania y cómo se pueden equilibrar ambas posturas. Reiche destacó que China ha realizado inversiones masivas a nivel mundial en los últimos años. Al mismo tiempo, señaló el elevado superávit de la balanza comercial china, que asciende a unos 1.2 billones de euros.

Al comienzo de su visita a China, Reiche abogó por un 'intercambio abierto y basado en la confianza'. Esto es 'muy, muy importante' para ella, afirmó durante un encuentro con Zhou Haibing, viceministro de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma. Este organismo está considerado uno de los centros de planificación de política económica más relevantes de China.

Reiche busca una relación económica sólida

Reiche hizo referencia a las 'excelentes conversaciones bilaterales' que el canciller federal, Friedrich Merz, mantuvo recientemente con el jefe de Estado y de partido de China, Xi Jinping. Ahora, su tarea consiste en 'retomar ese hilo'. También aludió a la formación de Zhou como ingeniero civil: la importancia de la estática y la resistencia le resultan familiares. 'Así es como queremos diseñar nuestras relaciones', afirmó la ministra.

En Pekín, Reiche también tiene previsto reunirse con el viceprimer ministro He Lifeng, responsable de asuntos comerciales en el gobierno chino. En la comitiva de la exdirectiva viajan varios representantes de empresas alemanas, entre ellos el jefe de BASF, Markus Kamieth, y el presidente del consejo de administración de Thyssenkrupp, Miguel Ángel López Borrego. El jueves, Reiche visitará empresas y se reunirá con representantes del gobierno local en la metrópolis industrial de Cantón, al sur de China.

Viaje marcado por numerosos focos de conflicto

El viaje se produce en una fase en la que Berlín y Pekín buscan profundizar de nuevo el diálogo de política económica. El canciller Merz reactivó las conversaciones con Pekín a finales de febrero con su viaje a Extremo Oriente. Al mismo tiempo, los desequilibrios comerciales, las quejas por competencia desleal y los debates sobre medidas de protección más estrictas por parte de la UE lastran la relación.

China es el socio comercial más importante de Alemania, aunque se importan muchos más bienes de la República Popular de los que se exportan hacia allí. Según datos de la Oficina Federal de Estadística, el volumen comercial el año pasado superó ligeramente los 250,000 millones de euros. Alemania importó mercancías de China por valor de 170,600 millones de euros, un 8.8 por ciento más que el año anterior. En cambio, las exportaciones alemanas a China cayeron un 9.7 por ciento, hasta los 81,300 millones de euros.

Reiche: No hemos definido nuestros intereses con suficiente claridad

Incluso antes de su llegada a Pekín, Reiche había advertido sobre la creciente presión derivada del volumen masivo de las exportaciones chinas. 'Debido a la disputa arancelaria con EE. UU., China está desviando sus mercancías hacia nuevos mercados', declaró al diario 'Kölner Stadt-Anzeiger'. Al mismo tiempo, señaló que Alemania no había definido sus intereses con suficiente claridad en el pasado. 'El Gobierno federal articula ahora nuestros intereses de forma serena y orientada a soluciones', afirmó. Añadió que los mercados abiertos son una 'base esencial de nuestro éxito económico'.

Otro tema conflictivo son los controles de exportación de China sobre materias primas críticas. Como consecuencia de la disputa comercial con EE. UU., China exige licencias de exportación para siete tierras raras y los imanes fabricados con ellas. Para la economía alemana, orientada a la exportación, esta dependencia es delicada, ya que las empresas en Europa también se ven afectadas por las restricciones chinas.

Las empresas alemanas exigen firmeza

Representantes empresariales instaron a Reiche a hablar con claridad en Pekín. La Cámara de Comercio Europea en China solicitó que la ministra de la mayor economía de la UE deje claro que la Unión Europea actúa como un bloque unido. Además, debe transmitir que Europa está dispuesta a hacer negocios con China bajo las condiciones adecuadas, señaló el presidente de la cámara, Jens Eskelund.

El panorama muestra claramente que más empresas están trasladando su producción a China de las que se marchan. 'No vemos que el derisking (la reducción de dependencias unilaterales) se esté convirtiendo en una realidad; en todo caso, se observa que las empresas son cada vez más dependientes de China como centro de suministro y producción para sus productos', concluyó./jpt/DP/zb