A principios de año, el buen desempeño de las acciones europeas en un contexto de aumento de los presupuestos militares y de reactivación en Alemania dio paso, al final del primer trimestre, a subidas del 5% y a rentabilidades diez puntos superiores a las de sus homólogas estadounidenses. Sin embargo, tras un abril aciago en todas las plazas financieras, las acciones estadounidenses se recuperaron y ahora están al mismo nivel.

Más baratas, pero con menos crecimiento

Si bien la atractiva valoración de las acciones europeas y las perspectivas de crecimiento a medio plazo podían suscitar esperanzas, la realidad de la dinámica de beneficios acabó por alcanzar a los índices europeos.

Así lo demuestra la actual temporada de publicación de resultados. El crecimiento de los beneficios de las empresas del Stoxx 600 fue nulo en el segundo trimestre. Y, si se excluyen los valores financieros, se registra incluso un descenso del 7% en los beneficios.

En Estados Unidos, el crecimiento del beneficio por acción de las empresas del S&P 500 es del 10,3% en el último trimestre, gracias principalmente al sector tecnológico.

Si bien la valoración de los mercados estadounidenses es mucho más alta que la de los mercados europeos (22,2 veces los beneficios de los próximos 12 meses para el S&P 500 frente a 15,5 veces para el EURO STOXX 600), la dinámica de beneficios sigue siendo muy superior al otro lado del Atlántico. Sin embargo, a largo plazo, los índices están correlacionados con el crecimiento de los beneficios por acción.

Llegan las sanciones

El aspecto positivo es que los resultados de las empresas europeas son mejores de lo esperado. Antes del inicio de los anuncios de resultados, el consenso esperaba un descenso del 7% del beneficio por acción (frente al 0% en este momento).

No obstante, los inversores son exigentes. Según un análisis de Goldman Sachs, la diferencia negativa de los resultados de los valores del Stoxx 600 que publican resultados por debajo de las expectativas es la más elevada desde 2005.

De hecho, las sesiones de las últimas semanas se han caracterizado por los varapalos a valores cuyos resultados han decepcionado a los inversores. Entre otros, Ferrari (-12%), Puma (-16%), Renault (-18%) o Teleperformance (-21%).