El margen bruto pasó del 14,8% al 15,6%, el resultado operativo corriente progresó un 13,5%, hasta los 5,1 millones de euros, y el resultado operativo aumentó un 16,6%, situándose en 5,1 millones de euros. Finalmente, el beneficio neto repuntó un 27,1%, pasando de 4,1 a 5,2 millones de euros.

Riber explica que, durante el pasado ejercicio, el entorno se vio impulsado por una demanda sostenida de materiales semiconductores avanzados para aplicaciones vinculadas a la inteligencia artificial y la transmisión de datos. El grupo registró una sólida actividad en sus sistemas de producción y los primeros resultados del despliegue de ROSIE (Riber Oxide on Silicon Epitaxy), una tecnología disruptiva en fotónica integrada sobre silicio.

La sociedad indicó haber alcanzado sus objetivos de facturación y registrado "una mejora significativa de sus resultados en comparación con el ejercicio anterior".

En detalle, el margen bruto se vio favorecido por un efecto mix-precio-producto favorable, mientras que el resultado operativo corriente se benefició del efecto combinado del buen tono de la actividad y del control de los gastos operativos.

Para el ejercicio en curso, Riber ha observado una aceleración de las inversiones mundiales en inteligencia artificial, infraestructuras de datos y tecnologías cuánticas. El auge de la fotónica integrada sobre silicio abre un nuevo ciclo de innovación e inversión, y la plataforma ROSIE del grupo constituye un punto de inflexión, con los primeros pedidos registrados en 2025 y un aumento progresivo de la capacidad previsto para los próximos años.

El grupo prevé asimismo alcanzar un nuevo hito en 2026 con ROSIE 2, una versión de clúster y doble cámara.

Ante estos elementos favorables, Riber afronta el ejercicio 2026 con perspectivas de crecimiento, a reserva de la obtención de las licencias necesarias para la concreción de las oportunidades identificadas en sus actividades y servicios.