Al igual que Auto Trader, su homólogo en la venta de automóviles —analizado esta mañana en estas mismas páginas—, los inversores están cuestionando la situación de monopolio que disfruta Rightmove desde que comenzó la ola de la inteligencia artificial (IA). Como consecuencia, su valoración se ha reducido a la mitad en apenas diez meses.

En aquel momento, la empresa aún se movía bajo el influjo de la oferta de REA Group, controlado por la familia Murdoch, que había presentado una propuesta final de adquisición a 781 peniques por acción, exactamente el doble del precio de mercado entonces.

Más de un accionista debe lamentar que el consejo de administración rechazara la operación por considerarla insuficiente. Entre ellos, el conocido fondo activista Elliott, que en su momento figuraba en el capital y defendía con firmeza un acercamiento con REA.

Poco dado a asumir riesgos mal fundamentados, Elliott cambió posteriormente de estrategia y, en un giro notable, decidió financiar una demanda contra Rightmove a través de su filial Innsworth Advisors por abuso de posición dominante, en la que reclama 1.500 millones GBP en daños y perjuicios.

Al igual que Auto Trader, Rightmove casi duplicó su cifra de negocio y su beneficio en la última década, manteniendo además los márgenes más elevados del principal índice bursátil de Londres y una rentabilidad extraordinariamente alta, sin recurrir al endeudamiento.

Pocos casos ilustran mejor las ventajas del llamado «efecto red», lo que sigue haciendo que el portal de Rightmove sea imprescindible tanto para las agencias inmobiliarias como para compradores y arrendatarios.

Esta posición privilegiada debería permitirle preservar su competitividad pese al avance de la IA, que seguirá dependiendo de los datos. No obstante, la empresa debe asegurarse de continuar siendo la interfaz de referencia para los usuarios, lo que le obliga a acometer nuevas inversiones que, según advierte, presionarán los márgenes.

El conjunto de estos factores ha llevado la valoración de Rightmove a un múltiplo cercano a quince veces el beneficio, ligeramente superior al de Auto Trader, pese a una rentabilidad económica en términos generales muy similar.