El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició el domingo un viaje de dos días a Europa del Este con el objetivo de fortalecer los lazos con Eslovaquia y Hungría, cuyos líderes conservadores, a menudo en desacuerdo con otros países de la Unión Europea, mantienen relaciones cálidas con el presidente Donald Trump.

Rubio aprovechará el viaje para debatir sobre cooperación energética y asuntos bilaterales, incluidos los compromisos con la OTAN, según anunció el Departamento de Estado la semana pasada.

"Estos son países que son muy firmes con nosotros, muy cooperativos con Estados Unidos, trabajan muy de cerca con nosotros", declaró Rubio a periodistas antes de partir hacia Europa el jueves.

    Rubio, quien también ejerce como asesor de seguridad nacional de Trump, se reunió el domingo con el presidente eslovaco Peter Pellegrini a su llegada a Bratislava, en la primera visita de un secretario de Estado estadounidense en siete años, y dialogaron sobre energía y defensa.

"Un tema importante de las conversaciones fue... la cooperación en defensa y el cumplimiento de los compromisos derivados de las cumbres de la OTAN", señaló la oficina de Pellegrini en un comunicado.

Rubio se reunió posteriormente con el primer ministro eslovaco Robert Fico, quien visitó a Trump en Florida el mes pasado. El viaje del diplomático estadounidense sigue a su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich en los últimos días.

REUNIÓN CON ORBAN EL LUNES

    El lunes, se espera que Rubio se reúna con el líder húngaro Viktor Orban, quien va rezagado en la mayoría de las encuestas antes de las elecciones de abril, en las que podría ser desplazado del poder.

    "El presidente (Trump) dijo que lo apoya mucho, y nosotros también", afirmó Rubio antes de su viaje. "Pero, obviamente, íbamos a realizar esa visita como un encuentro bilateral".

    Orban, uno de los aliados más cercanos de Trump en Europa, es considerado por muchos en la derecha dura estadounidense como un modelo para las políticas estrictas del presidente sobre inmigración y el apoyo a las familias y al conservadurismo cristiano. Budapest ha acogido en varias ocasiones eventos de la Conservative Political Action Conference, que reúne a activistas y líderes conservadores, con otro previsto para marzo.

LAZOS CON MOSCÚ Y CHOQUES CON LA UE

Tanto Fico como Orban han tenido enfrentamientos con las instituciones de la UE debido a investigaciones sobre retrocesos en las normas democráticas.

Además, han mantenido lazos con Moscú, han criticado y en ocasiones retrasado la imposición de sanciones de la UE a Rusia y se han opuesto al envío de ayuda militar a Ucrania.

Aunque otros países de la Unión Europea han asegurado suministros energéticos alternativos tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, incluso comprando gas natural estadounidense, Eslovaquia y Hungría han continuado adquiriendo gas y petróleo rusos, una práctica que Estados Unidos ha criticado.

Rubio señaló que este tema sería abordado durante su breve gira, pero no ofreció detalles.

    Fico, quien ha descrito a la Unión Europea como una institución en "profunda crisis", ha elogiado a Trump diciendo que devolvería la paz a Europa. 

    Sin embargo, Fico criticó la captura por parte de EE.UU. del presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de enero. 

Hungría y Eslovaquia también se han apartado hasta ahora de la exigencia de Trump de que todos los miembros de la OTAN aumenten significativamente su gasto militar hasta el 5% del PIB, y han incrementado el gasto en defensa hasta el umbral mínimo de la OTAN del 2%, un nivel inferior al de algunos otros miembros.

En materia de cooperación nuclear, Eslovaquia firmó un acuerdo con Estados Unidos el mes pasado y Fico ha declarado que la empresa estadounidense Westinghouse probablemente construirá una nueva central nuclear.