Sandisk tiene ahora un valor empresarial de 240.000 millones USD, es decir, cuarenta veces más que hace exactamente un año, cuando ese mismo valor rondaba los 6.000 millones USD.
La IA ha tenido mucho que ver en ello, al igual que un pico de inversión en la construcción de nuevos centros de datos y la carrera por la potencia de cálculo que dispara a la estratosfera las valoraciones de todos los fabricantes de equipos considerados los grandes ganadores de esta revolución tecnológica.
Se objetará —pensando, por ejemplo, en la llegada de la televisión, la informática personal o el teléfono móvil— que la historia suele demostrar lo contrario, es decir, que los fabricantes de equipos, tras el auge inicial, sufren más que otros segmentos el agotamiento de la demanda y la competencia.
¿Qué hay detrás de la valoración de 240.000 millones USD de Sandisk? 7.300 millones de facturación en el último ejercicio fiscal, un beneficio de explotación de 507 millones, opciones sobre acciones equivalentes a un tercio de esa cantidad y un flujo de efectivo libre negativo.
Pero si miramos hacia delante, es cierto que el fabricante de memorias ha pasado de una conducción tranquila por carretera secundaria a una aceleración en autopista. Así, la facturación debería rondar los 19.000 millones USD en el ejercicio fiscal 2026 —que pronto concluirá para Sandisk— con un margen de explotación superior al 50%.
Según las previsiones de los analistas, 2027 será igualmente espectacular, con una facturación que debería más que duplicarse. Y es que la demanda de memoria se está disparando y las capacidades existentes no pueden satisfacerla, lo que provoca un cuello de botella y una explosión de los precios.
Apple, un comprador estratégico donde los haya, prevé, por ejemplo, un nuevo aumento del precio de la memoria del 50% en 2026. La operación le costará menos del 1% de margen bruto al grupo de Cupertino; sin embargo, se nota más duramente a menor escala, con unos costes de DDR4 y DDR5 que se han multiplicado entre siete y veinte veces en doce meses.
En este sentido, no hay nada sorprendente en la valoración de Sandisk si se cumplen las previsiones de los analistas y el cuello de botella sigue estrechándose. En cambio, si ocurre lo contrario…
Porque tales beneficios rara vez son sostenibles para los fabricantes de equipos. Samsung Semiconductor registró márgenes operativos cercanos o superiores al 50% durante los picos del ciclo de la DRAM en 2017-2018, pero ese periodo fue breve y el cambio de tendencia fue brutal; así, la empresa coreana pasó de esos jugosos márgenes a pérdidas operativas en el espacio de dieciocho meses.
La holandesa ASML y la taiwanesa TSMC, ambas con una posición cuasi monopolística en sus respectivos ámbitos, oscilan entre el 35% y el 50% de margen operativo, lo que ya es excepcional para un fabricante de equipos. Nvidia supera el 60%, pero el grupo dirigido por Jensen Huang es más un diseñador que un fabricante de equipos en sentido estricto.




















