Los compradores de automóviles en Alemania podrán solicitar la nueva prima para vehículos eléctricos a partir del próximo mes. El Ministro Federal de Medio Ambiente, Carsten Schneider, anunció este viernes que el portal de ayudas se habilitará a lo largo del mes de mayo. "La crisis energética pone de manifiesto, una vez más, la dureza con la que nos afecta a todos la dependencia del petróleo y el gas", declaró tras una reunión con la Ministra de Trabajo, Bärbel Bas, y los presidentes de los comités de empresa de la industria automotriz y de componentes. Según Schneider, es fundamental trabajar ahora en soluciones para que la próxima crisis energética resulte menos dolorosa.

Previamente, el Bundestag había sentado las bases legales para este programa de incentivos, que tiene carácter retroactivo desde enero. Los compradores recibirán hasta 6000 euros por la adquisición de un vehículo eléctrico nuevo. A diferencia del antiguo bono ambiental vigente hasta 2023, también se subvencionará la compra de híbridos enchufables, que cuentan con un motor de combustión además de la propulsión eléctrica. Christiane Benner, jefa del sindicato IG Metall, afirmó que, desde la perspectiva de los trabajadores, es positivo que el Gobierno Federal siga respaldando la electromovilidad, especialmente ahora que el interés de los ciudadanos va en aumento. En los últimos meses, la demanda de coches eléctricos ya había experimentado un repunte significativo. Según la asociación de importadores VDIK, los fabricantes extranjeros fueron los principales beneficiarios, elevando su cuota de mercado en 3.7 puntos porcentuales hasta el 42.7% durante el primer trimestre.

Schneider subrayó que la línea del Gobierno Federal respecto a la regulación de flotas es pragmática, pero mantiene un rumbo claro hacia la electromovilidad. "Abogamos en Bruselas por una mayor flexibilidad en la transición por una buena razón: las empresas deben tener el margen de maniobra necesario en tiempos difíciles para acometer inversiones en movilidad eléctrica", señaló. "Mi expectativa es clara: estas inversiones deben realizarse en Alemania". En diciembre, la Comisión Europea propuso flexibilizar el fin de los motores de combustión previsto para 2035, permitiendo la matriculación de ciertos vehículos de gasolina o diésel después de esa fecha. Al mismo tiempo, se prevé la aplicación de normas de emisiones más estrictas, en algunos casos de forma anticipada, para los operadores de flotas, que representan la mayor parte de las nuevas matriculaciones en Europa.

(Reporte de Christina Amann, editado por Kerstin Dörr. Para consultas, póngase en contacto con nuestra redacción en Berlin.Newsroom@thomsonreuters.com (Política y Coyuntura) o Frankfurt.Newsroom@thomsonreuters.com (Empresas y Mercados))