Las posiciones cortas contra las acciones de las aseguradoras de vida estadounidenses se han más que duplicado en el último año hasta superar los 5.000 millones de dólares, según un análisis de Reuters basado en datos de ORTEX. Este movimiento, según los analistas, refleja en parte la inquietud por la exposición al opaco sector del crédito privado.

El nerviosismo en torno al crédito privado —préstamos concedidos a empresas por entidades no bancarias, como fondos de capital privado y gestoras de activos— ha condicionado los mercados en los últimos meses, tras descubrirse que algunos gestores de carteras poseían deuda de empresas automovilísticas en quiebra y de un proveedor hipotecario británico acusado de fraude.

'La preocupación no se centra en un colapso puntual, sino en las posibles vulnerabilidades estructurales de una clase de activos (el crédito privado) que cuenta con mucha menos regulación y supervisión que el sistema bancario tradicional', afirmó Daniel Loughney, responsable de renta fija de Mediolanum International Funds.

'La exposición institucional a esta clase de activos ha crecido significativamente en la última década. En general, vemos que se está gestando un problema que afectará a los mercados de seguros de vida, a los de rentas vitalicias y a la industria de la gestión de activos', señaló Loughney.

Las tenencias de crédito privado entre las aseguradoras de vida y rentas vitalicias de EE. UU. se han más que duplicado en los últimos 10 años, durante un periodo de tipos de interés oficiales históricamente bajos, según la agencia de calificación y especialista del sector asegurador AM Best.

Las aseguradoras de vida estadounidenses tienen aproximadamente un 35% de su balance comprometido en préstamos privados, según ha informado el Fondo Monetario Internacional, citando datos de Moody's.

Este tipo de crédito alternativo ofrece rendimientos más elevados y retornos estables a largo plazo, lo que encaja con el mandato de las compañías de seguros, que necesitan casar sus horizontes de inversión con la perspectiva de pagos a lo largo de años o décadas.

Los fondos de cobertura han detectado una oportunidad.

Los operadores aumentaron en casi 3.000 millones de dólares el valor de las apuestas cortas —o apuestas a que el precio de una acción caerá— sobre 10 de las principales aseguradoras de vida de EE. UU. en el último año, elevando el total a unos 5.300 millones de dólares, según los cálculos de Reuters basados en datos de la firma de análisis financiero ORTEX.

Estas firmas registraron un incremento superior al 130% en la proporción de sus acciones que los operadores tomaron prestadas para abrir posiciones cortas, según muestran los datos.

La preocupación por el crédito privado también se refleja en la retirada de fondos por parte de los inversores de vehículos minoristas que empaquetan préstamos privados a empresas medianas y cotizan en bolsa. Las dudas sobre el valor de los préstamos subyacentes, muchos de los cuales se han concedido a empresas de infraestructura de IA, han surgido a raíz de la volatilidad en los mercados tecnológicos.

DESCONTANDO UN ESCENARIO 'BASTANTE SEVERO'

El índice de seguros estadounidense S&P 500, que incluye a las aseguradoras de vida, ha caído casi un 5% en lo que va de año, frente a una subida del 4,7% del índice S&P general.

Los analistas de Barclays estiman que el beneficio por acción colectivo de 15 aseguradoras de vida estadounidenses caerá casi un 7% a lo largo de este año, afirmando que los mercados parecen estar descontando un resultado 'bastante severo', que incluye bien un escenario de recesión o pérdidas dentro de las carteras de crédito privado. No obstante, añadieron que estos temores eran excesivos.

Al observar las apuestas cortas contra las firmas de seguros globales, el valor creció más de un 60% en los 12 meses previos al 15 de abril, superando los 31.000 millones de dólares, según cálculos de Reuters utilizando datos de S&P Global y LSEG.

Las posiciones cortas en Principal Financial Group se dispararon más de un 80% en el último año, alcanzando un máximo de más del 4% en marzo, mientras que las apuestas contra Brighthouse Financial alcanzaron un récord histórico de más del 13% del capital flotante el 9 de marzo, según los datos de ORTEX. Ambas compañías declinaron hacer comentarios.

Las posiciones cortas en Prudential, la única empresa que hizo declaraciones, subieron del 1,96% al 3,27%.

La compañía afirmó que, si bien no comenta la actividad del mercado, mantiene su enfoque en una gestión de riesgos disciplinada... y en la creación de valor a largo plazo.

'Las aseguradoras de vida propiedad de firmas de capital privado están muy expuestas a activos privados y tienen un excedente de capital muy limitado', afirmó Alberto Gallo, fundador del fondo de cobertura Andromeda Capital. La firma mantiene apuestas contra los bonos de las aseguradoras.

Barclays, en una nota separada del 20 de abril, señaló que creía que para la mayoría de las aseguradoras el problema residía más en la transparencia que en problemas crediticios agudos.

Tom Gober, exexaminador de seguros en EE. UU. que ha testificado ante el Congreso y los reguladores estadounidenses y que también asesora a fondos de cobertura, calcula que las aseguradoras han realizado transacciones por valor de unos 1,54 billones de dólares hacia filiales opacas denominadas compañías de seguros cautivas.

Gober no cree que los recientes cambios regulatorios en Estados Unidos sean suficientes para remediar la falta de transparencia, especialmente en lo que respecta a las tenencias en el extranjero.

'Quizás el único mensaje de carácter regulatorio que queda es que la industria de la inversión asuma el papel del regulador y se posicione en corto contra las matrices', concluyó.