Las bolsas mundiales mostraron una tendencia dispar, mientras que el dólar se debilitó este viernes tras la publicación de nuevos datos que reflejan un crecimiento del empleo en Estados Unidos. No obstante, la confianza del consumidor disminuyó y los precios del petróleo se mantuvieron elevados debido a los persistentes combates cerca del estrecho de Ormuz.

Las acciones europeas retrocedieron, pero el S&P 500 sumó un 0.8% y el Nasdaq Composite repuntó un 1.7% hasta alcanzar nuevos récords. El Promedio Industrial Dow Jones cerró sin cambios significativos.

El sector de los semiconductores se recuperó, con Qualcomm subiendo cerca de un 8%, mientras que Nvidia avanzó un 1.75%. Las acciones de Intel se dispararon en torno al 14% tras una información del Wall Street Journal que indicaba un acuerdo preliminar con Apple para fabricar parte de los chips que equipan los dispositivos del gigante tecnológico.

Los futuros del crudo Brent llegaron a subir hasta un 3% el viernes, un día después del intercambio de ataques aéreos entre EE.UU. e Irán, aunque moderaron sus ganancias ante la esperanza de una tregua prolongada. El Brent cerró en 101.29 dólares por barril, con un alza del 1.23%.

El empleo en EE.UU. aumentó más de lo previsto en abril, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4.3%, lo que evidencia la resiliencia del mercado laboral.

'Unos datos de empleo más sólidos mantienen a la Fed en la misma posición: observar y esperar, centrada en el componente de inflación de su mandato', señaló Ellen Zentner, estratega jefa de economía de Morgan Stanley Wealth Management. 'Los recortes de tipos aún no están en el horizonte a corto plazo, pero la ausencia de amenazas inflacionistas en el informe de hoy debería acallar parte de los rumores sobre una posible subida'.

Al mismo tiempo, la confianza del consumidor estadounidense cayó a un mínimo histórico a principios de mayo, ya que el encarecimiento de la gasolina lastró las finanzas y el poder adquisitivo de los hogares, según mostró una encuesta publicada el viernes.

ENFRENTAMIENTOS EN ORIENTE MEDIO

EE.UU. e Irán intercambiaron fuego en el Golfo y los Emiratos Árabes Unidos sufrieron nuevos ataques, poniendo a prueba un alto el fuego de un mes. Ambas partes restaron importancia a la situación, lo que generó incertidumbre entre los inversores.

'El mercado parece aprovechar cualquier oportunidad para descontar un rápido fin de la guerra', afirmó Jan von Gerich, analista jefe de Nordea.

'Sin embargo, parece poco probable que se alcance un acuerdo. Sigo pensando que se producirán interrupciones en el estrecho (de Ormuz) durante un tiempo prolongado y que no se resolverá pronto'.

Las bolsas europeas cotizaron a la baja, con el índice paneuropeo STOXX 600 cediendo un 0.7%.

La renta variable asiática se alejó de sus máximos recientes tras una semana robusta, respaldada por los sólidos planes de ingresos y gasto de los gigantes estadounidenses de la IA ('hyperscalers'), lo que ha impulsado a los fabricantes de chips de la región.

El índice MSCI más amplio de acciones de Asia-Pacífico fuera de Japón cayó un 0.8%, aunque el KOSPI de Corea del Sur subió un 0.1%, elevando su ganancia semanal a más del 13.5% -la mayor desde 2008-, impulsado por los repuntes de Samsung y SK Hynix.

El selectivo de Taiwán avanzó un 7% esta semana y el Nikkei japonés subió un 5.4%.

EL DÓLAR CEDE TERRENO

El dólar retrocedió ligeramente, registrando su segunda caída semanal consecutiva, mientras que el yen siguió en el foco después de que Japón interviniera en los mercados de divisas a principios de mayo para frenar su depreciación, según informó a Reuters una fuente conocedora del asunto.

El dólar cayó un 0.1% hasta los 156.73 yenes, su segunda pérdida semanal frente a la divisa nipona. Los avances por encima de 155 han resultado difíciles de mantener tras la presunta intervención de casi 70,000 millones de dólares desde el pasado jueves.

El euro subió cerca de un 0.5% hasta los 1.177 dólares, mientras que el yuan chino, la divisa asiática con mejor comportamiento desde el inicio del conflicto, osciló cerca de los 6.8 por dólar, próximo a sus niveles más fuertes desde 2023.

La libra y los bonos del Estado británicos subieron el viernes después de que el primer ministro Keir Starmer declarara que no dimitiría a pesar de las severas pérdidas de su partido, el Laborista, en las elecciones locales.

ARANCELES

Un tribunal comercial de EE.UU. dictaminó el jueves que los últimos aranceles globales temporales del 10% impuestos por el presidente Donald Trump no están justificados bajo una ley comercial de los años 70. No obstante, la administración apeló el fallo el viernes, y los analistas prevén un impacto global escaso en los gravámenes estadounidenses.

Los rendimientos del Tesoro bajaron ligeramente el viernes; la rentabilidad del bono de referencia a 10 años se situó en el 4.364%, con un descenso de 3 puntos básicos.

El Bitcoin continuó su resurgimiento, alcanzando los 80,101 dólares, lo que supone un alza de casi el 14% en tres meses.