El debut bursátil de SpaceX este viernes se perfila como la mayor oferta pública de venta de la historia. Este hito supone la culminación del ascenso meteórico de una compañía que ha transformado el sector espacial gracias a sus cohetes reutilizables y a su servicio de internet satelital, y que ahora pone sus miras en la inteligencia artificial desde la órbita terrestre.

Con el objetivo de alcanzar una valoración de 1,75 billones USD, lo que la situaría de inmediato entre las empresas más valiosas del mundo, SpaceX se promociona como el billete de la humanidad para llegar a Marte.

Sin embargo, sus estados financieros revelan que la agresiva inversión en potencia de cálculo para inteligencia artificial y en el desarrollo de un nuevo cohete ha lastrado los beneficios obtenidos por Starlink, su servicio de internet por satélite.

A continuación, presentamos seis gráficos que ilustran su modelo de negocio:

LAS PÉRDIDAS EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL SUPERAN EL IMPULSO DE STARLINK

El año pasado, las ventas de la compañía aumentaron un 33% hasta alcanzar los 18.670 millones USD. Starlink aportó aproximadamente el 60% del total, gracias a una base de unos 10,3 millones de usuarios y una red de 9.600 satélites.

No obstante, la fusión con la deficitaria xAI arrastró a la empresa a una pérdida neta de 4.940 millones USD el pasado ejercicio, frente al beneficio de 791 millones USD registrado en 2024, año en el que el crecimiento explosivo de Starlink y su negocio de lanzamientos con cohetes reutilizables impulsaron las ganancias.

EL RITMO DE LANZAMIENTOS DE SPACEX LA DISTANCIA DE SUS COMPETIDORES

SpaceX ha pasado de realizar un único lanzamiento en 2006 a efectuar más de dos por semana, superando con creces a sus rivales y convirtiéndose en el socio de referencia para la NASA y el Pentágono.

Su cohete reutilizable Falcon 9 ha sido el motor de este incremento, mientras que el Starship, de mayores dimensiones y aún en fase de desarrollo, está destinado al transporte de tripulación y carga a una escala sin precedentes.

El Falcon Heavy combina esencialmente tres propulsores del Falcon 9 para conformar uno de los cohetes más potentes del mundo. Es capaz de poner 64 toneladas métricas en órbita terrestre baja y actualmente se utiliza para el lanzamiento de satélites militares pesados y sondas interplanetarias.

XAI SE QUEDA ATRÁS FRENTE A RIVALES COMO ANTHROPIC Y OPENAI

Según la propia compañía, el mayor mercado potencial para SpaceX es la inteligencia artificial. En febrero, la sociedad adquirió xAI, uniendo así dos piezas clave del imperio empresarial de Elon Musk. Sin embargo, atendiendo a diversos indicadores, xAI se sitúa por detrás de competidores como Anthropic y OpenAI.

Un informe reciente de la empresa de servicios financieros Ramp reveló que, en abril, más del 30% de sus clientes corporativos pagaban por los servicios de inteligencia artificial de Anthropic y OpenAI. De hecho, el creador de Claude Code superó a OpenAI por primera vez, mientras que la adopción de xAI se mantuvo en torno al 5%.

Estos datos, basados en el análisis del gasto de unos 50.000 clientes de Ramp, solo reflejan una pequeña parte de la inversión de las grandes corporaciones en inteligencia artificial, un segmento donde se considera que Anthropic es el líder del mercado.

SPACEX BUSCA FINANCIACIÓN CON UN MÚLTIPLO ELEVADO

Se está pidiendo a los inversores de la oferta pública de venta de SpaceX que paguen una prima que deja pequeños los múltiplos a los que cotizan algunas de las tecnológicas más valiosas. A un precio de 135 USD por acción, la empresa cotizaría a un múltiplo de aproximadamente 94 veces sus ventas anuales. Esta cifra se sitúa por encima de compañías como Nvidia, Amazon y Meta, y se acerca más a competidores directos del sector espacial como Planet Labs y Rocket Lab, que cotizan a 50,4 y 115,4 veces respectivamente, a pesar de ser empresas más jóvenes.

Dado que SpaceX generó pérdidas el año pasado, no es posible realizar una comparativa basada en el ratio de precio-beneficio.

EL STARSHIP ELEVARÁ LA CAPACIDAD DE LANZAMIENTO DE LA COMPAÑÍA

El argumento para justificar esa elevada valoración reside en parte en el Starship, diseñado para ser reutilizable y capaz de transportar más de 100 toneladas métricas a la órbita terrestre baja, superando a cualquier otro cohete en servicio. Esto resultaría crucial no solo para el negocio de lanzamientos de la sociedad, sino también para su ambición de instalar centros de datos de inteligencia artificial en el espacio.

Los cohetes actuales de la empresa, el Falcon 9 y el Falcon Heavy, pueden transportar unas 22,8 y 63,8 toneladas métricas a la órbita terrestre baja, respectivamente.

El vuelo de prueba del Starship en mayo supuso un hito fundamental antes de la salida a Bolsa, al lograr desplegar simulacros de satélites y completar un amerizaje controlado en el océano Índico, a pesar de experimentar ligeros problemas en los motores.