Esta emisión se enmarca plenamente en la estrategia del grupo de servicios multitécnicos orientada a optimizar la estructura de su deuda, situando al mismo tiempo sus compromisos medioambientales en el centro de su política financiera.

Esta obligación corresponde a la emisión de un nuevo instrumento de deuda que contribuye a alargar la vida media de la deuda bruta del grupo y a mantener un calendario de vencimientos equilibrado, con un nuevo horizonte fijado en 2031.

Los fondos recaudados se destinarán a las necesidades generales del grupo para respaldar su desarrollo, especialmente para la autofinanciación de operaciones de tipo 'bolt-on', garantizando a su vez un nivel de liquidez elevado de forma duradera.

La operación contó con una fuerte sobredemanda, lo que refleja el sólido interés de los inversores institucionales y su confianza en la calidad crediticia de Spie, calificada con 'BBB-' por Fitch y 'BB+' por S&P Global.