Entonces, el efecto base jugaba claramente a favor, ya que en 2020 la actividad se había visto muy golpeada por la pandemia. Eso hace aún más llamativa la rentabilidad actual.

Los resultados han contado con el respaldo, evidentemente, de la inteligencia artificial (IA). Baste citar que los beneficios de los tres fabricantes de chips de memoria se han disparado. La IA ha hecho estallar la demanda y ha provocado escasez, lo que ha otorgado a estas empresas una capacidad inédita para fijar precios. Según los datos de S&P, el margen de resultado bruto de explotación de Micron se situaría en el 82% en 2026.

Los grandes operadores de la nube —Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft— también están aprovechando al máximo el auge de la IA. Así, las Siete Magníficas registraron un crecimiento del 61% en el primer trimestre, casi 4 veces superior al de los otros 493 valores del S&P 500.

 

Fuente: Factset

Pero no es solo la tecnología lo que está impulsando los resultados. En total, el 84% de las empresas publicó cifras superiores a las previstas y los resultados se situaron, de media, un 20,7% por encima del consenso del mercado. De nuevo, hay que remontarse a 2021 para encontrar registros de este calibre. Según FactSet, los márgenes de las empresas del S&P 500 se encuentran en su nivel más alto desde 2009, en el 13,4%.

Esta impresionante dinámica de beneficios ha permitido a Wall Street recuperar la iniciativa frente a Europa. Según Bloomberg, el beneficio por acción del índice MSCI Europe solo aumentó un 5,7% en el primer trimestre. Y eso, después de tres años sin crecimiento de los beneficios.

De vuelta a Estados Unidos, las estimaciones de beneficios para 2026 también se han revisado de forma notable al alza en las últimas semanas. Como ya habíamos subrayado en varias ocasiones en estas páginas, esta tendencia ya estaba en marcha en marzo y abril, pese a los temores vinculados al conflicto con Irán. Desde mediados de abril, la publicación de los resultados, a menudo acompañada del aumento de los objetivos por parte de los equipos directivos, ha acelerado aún más esa tendencia. Los analistas prevén ahora un crecimiento del 21,3% del beneficio por acción en 2026.

Este avance de los beneficios está permitiendo contener las valoraciones, pese a que los índices cotizan en máximos históricos. En estos momentos, el S&P 500 cotiza en torno a 21 veces beneficios, frente a más de 23 veces el pasado otoño.