Tesla ha aceptado participar en una mediación que podría resolver la demanda presentada por la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos (EEOC, por sus siglas en inglés), que acusa al fabricante de automóviles eléctricos de Elon Musk de tolerar acoso severo y generalizado contra empleados afroamericanos en su planta de ensamblaje de Fremont, California.

La EEOC informó que está trabajando junto a Tesla para elegir un mediador, y que las negociaciones podrían comenzar en marzo o abril. También indicó que ambas partes presentarán una propuesta al juez encargado antes del 17 de junio sobre los pasos a seguir si las conversaciones de conciliación y la mediación no tienen éxito.

La jueza federal Jacqueline Scott Corley, de San Francisco, accedió la noche del martes a suspender algunos plazos para la recopilación de pruebas, de modo que la mediación tenga prioridad.

Ni Tesla ni la EEOC respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios fuera del horario laboral.

La agencia demandó a Tesla en septiembre de 2023, durante la administración de Biden, alegando que las prácticas laborales de la compañía violaban la ley federal.

Según la demanda, el acoso en la planta de Fremont incluía insultos racistas y la exhibición de grafitis de contenido racista, como esvásticas y sogas. Parte de estos grafitis aparecían incluso en vehículos que salían de la línea de ensamblaje, según la EEOC.

Tesla ha negado saber del acoso y no haber hecho nada al respecto, y acusó a la agencia de buscar titulares en los medios.

El fabricante, con sede en Austin, Texas, ha enfrentado varias demandas por el supuesto maltrato a trabajadores en la planta de Fremont.

La empresa obtuvo una victoria legal el 17 de noviembre, cuando un juez estatal de California determinó que más de 6.000 trabajadores afroamericanos de la planta no podrían demandar a Tesla en una acción colectiva, ya que muchos empleados seleccionados para testificar no estaban dispuestos a hacerlo.