El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró el viernes su amenaza de imponer un arancel del 10% a las importaciones provenientes de los países miembros del grupo BRICS de naciones en desarrollo y aseguró que el grupo "terminaría muy rápidamente" si llegara a formarse de manera significativa.
"Cuando escuché hablar de este grupo de los BRICS, seis países, básicamente, los golpeé muy, muy fuerte. Y si alguna vez realmente se forman de manera significativa, terminará muy rápidamente", declaró Trump sin mencionar explícitamente los países involucrados. "Nunca podemos permitir que nadie juegue con nosotros".
Trump también reiteró su compromiso de preservar el estatus global del dólar como moneda de reserva y prometió que nunca permitirá la creación de una moneda digital de banco central en Estados Unidos.
El mandatario anunció el nuevo arancel el 6 de julio, señalando que se aplicaría a cualquier país que se alineara con lo que denominó las "políticas antiestadounidenses" del grupo BRICS.
Con foros como el G7 y el G20, compuestos por las principales economías del mundo, paralizados por divisiones internas y la política disruptiva de "América Primero" del presidente estadounidense, el grupo BRICS se presenta como un refugio para la diplomacia multilateral.
Desde que lanzó la amenaza, Trump ha afirmado repetidamente, sin aportar pruebas, que el grupo fue creado para perjudicar a Estados Unidos y al papel del dólar como moneda de reserva mundial.
Los líderes de los BRICS han rechazado la afirmación de que el grupo sea antiestadounidense.
Brasil, en febrero, descartó los planes de impulsar una moneda común durante su presidencia este año, pero el grupo avanza en el desarrollo de un sistema de pagos transfronterizos conocido como BRICS Pay, que facilitaría el comercio y las transacciones financieras en monedas locales.
El grupo BRICS se expandió el año pasado, más allá de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, para incluir a miembros como Irán e Indonesia. En la cumbre del grupo celebrada en Brasil, los líderes expresaron críticas indirectas a las políticas militares y comerciales de Estados Unidos.
Trump también ha dirigido sus ataques específicamente contra Brasil, anunciando una tarifa del 50% a sus importaciones a partir de agosto y lanzando una investigación aparte sobre lo que Washington calificó como prácticas comerciales "injustas" por parte de Brasil.



















