"No tengo ningún plan para hacer eso", dijo Trump a Reuters en una entrevista, al ser consultado sobre si intentaría remover a Powell de su cargo.
Al preguntarle si la investigación le daba motivos para hacerlo, Trump añadió: "Por ahora, estamos en una especie de patrón de espera con él, y vamos a determinar qué hacer. Pero no puedo entrar en detalles. Es demasiado pronto. Muy temprano."
El mandato de Powell como presidente de la Fed termina en mayo, pero no está obligado a abandonar la Junta de Gobernadores con sede en Washington hasta 2028.
Trump sugirió que se inclina por nominar al exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, o al director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, para reemplazar a Powell. También dijo que descartó al secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, para el cargo, "porque quiere quedarse donde está".
"Los dos Kevins son muy buenos", afirmó Trump. "También hay otra gente capaz, pero anunciaré algo en las próximas semanas."
TRUMP DESCARTA CRÍTICAS SOBRE LA INDEPENDENCIA DE LA FED
La administración Trump abrió recientemente una investigación criminal sobre Powell por sobrecostos en un proyecto de 2.500 millones de dólares para renovar dos edificios históricos en el complejo de la sede de la Fed. Powell, quien reveló la investigación el domingo, niega cualquier irregularidad y sostiene que estas acciones sin precedentes son un pretexto para presionarlo por no satisfacer las demandas de Trump de reducir drásticamente las tasas de interés.
Algunos miembros clave del partido Republicano de Trump en el Senado, que debe confirmar al nominado para suceder a Powell, se han sumado a funcionarios económicos extranjeros, inversores y exfuncionarios del gobierno estadounidense de ambos partidos para criticar la medida, considerándola una politización de la política monetaria. La administración Trump sostiene que tiene el deber de investigar posibles irregularidades.
Trump ha ejercido presión pública sobre Powell, a quien nombró presidente de la Fed durante su primer mandato, por no reducir las tasas de interés de referencia tan rápido ni tanto como el presidente republicano prefiere. De cara a las elecciones legislativas de noviembre, los votantes consideran que el costo de vida es un tema clave y califican negativamente la gestión de Trump al respecto.
Trump desestimó las críticas, incluso de legisladores cuyo apoyo necesitará para confirmar a su candidato para suceder a Powell. "No me importa", dijo. "Deberían ser leales. Eso es lo que digo."
También rechazó la opinión generalizada entre analistas, inversores y responsables de la política económica mundial de que debilitar la independencia del banco central podría socavar el valor del dólar estadounidense y provocar inflación. "No me importa", repitió.
UNA PRUEBA DEL PODER PRESIDENCIAL
En su año en el cargo, Trump ha puesto a prueba los límites del poder presidencial. Trump ha intentado destituir a otra funcionaria de la Fed, la gobernadora Lisa Cook, quien ha impugnado su despido en un caso legal que será argumentado ante la Corte Suprema la próxima semana.
"Un presidente debería tener algo que decir" sobre la política de la Fed, dijo Trump a Reuters. "He ganado mucho dinero en los negocios, así que creo que tengo mejor entendimiento que Jerome Powell el de 'demasiado tarde'."
(Reporte de Steve Holland y Trevor Hunnicutt; Edición de Dan Burns y Diane Craft)


















