El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó el viernes una proclama para incrementar las importaciones de carne vacuna argentina con arancel reducido, aunque economistas afirman que el intento de reducir los costos para los consumidores estadounidenses probablemente tendrá poco impacto en los precios.

Un funcionario de la Casa Blanca había señalado en octubre que Trump tomaría esta medida, lo que provocó la furia de los ganaderos del país.

Trump ha enfrentado presiones para abordar el tema de la asequibilidad, una cuestión que impulsó a los candidatos demócratas a lograr varias victorias electorales en 2025.

El precio de la carne vacuna en Estados Unidos alcanzó niveles récord el año pasado, beneficiando a los ganaderos que en su mayoría respaldaron a Trump, debido a la fuerte demanda de los consumidores y a la disminución de la oferta de ganado.

Los ganaderos redujeron el hato a su nivel más bajo en 75 años al 1 de enero, tras una sequía persistente que arrasó los pastizales utilizados para el pastoreo y elevó los costos de alimentación, según datos estadounidenses.

La decisión de Trump de aumentar la cuota arancelaria para la carne vacuna argentina en 80.000 toneladas métricas permitirá que Argentina envíe más carne a Estados Unidos a una tasa de arancel más baja. El incremento se aplicará solo a recortes magros, que se mezclan con la producción nacional para elaborar carne molida, según la proclama.

"En lugar de importaciones que dejan de lado a los ganaderos estadounidenses, deberíamos centrarnos en soluciones que reduzcan la burocracia, bajen los costos de producción y apoyen el crecimiento de nuestro hato ganadero", declaró la senadora republicana Deb Fischer de Nebraska, un importante estado productor de ganado.

Washington y Buenos Aires firmaron un nuevo acuerdo comercial y de inversión más amplio que otorgará acceso preferencial al mercado argentino para productos estadounidenses.

Economistas han indicado que el aumento de las importaciones de carne argentina probablemente será demasiado pequeño para reducir significativamente los costos para los compradores en supermercados, aunque los envíos podrían ayudar a mejorar los márgenes de las empresas alimentarias.

Estados Unidos importó unas 33.000 toneladas métricas de carne argentina en 2024, lo que representa el 2% del total de importaciones, según datos gubernamentales.