A pesar de que los precios del crudo se habían estabilizado en las últimas semanas, la situación se tensó bruscamente anoche en el estrecho de Ormuz. El miércoles, el presidente del Parlamento y principal negociador iraní acusó a Estados Unidos de haber vulnerado el protocolo de acuerdo. Teherán denuncia una acumulación de provocaciones occidentales y regionales, entre las que destacan la cancelación por parte de la administración Trump de la autorización provisional que permitía a Irán vender su petróleo, las amenazas de nuevas intervenciones militares por parte de Estados Unidos y los ataques israelíes en el Líbano.
El clima de insurrección cristalizó durante el funeral del antiguo dirigente asesinado en Irán. En una muestra de profunda indignación, la multitud quemó banderas estadounidenses y exhibió pancartas con el lema "Kill Trump". Algunos manifestantes también lanzaron piedras contra una valla publicitaria que mostraba al presidente estadounidense con una diana sobre su cabeza.
En cualquier caso, el punto de ruptura se alcanzó esta mañana. Donald Trump oficializó la ruptura del acuerdo durante una comparecencia en Ankara. Esta declaración se produjo antes del inicio de la cumbre de la OTAN, que comienza hoy en la capital turca.

















