El sorprendente recorte de 30 puntos básicos de los tipos de interés en China impulsó al CSI 300, el índice insignia del país, a una subida semanal del 21% tras nueve sesiones consecutivas de ganancias. El índice Hang Seng de Hong Kong, muy ponderado por los valores tecnológicos, hizo lo propio.

El índice se encuentra ahora en su nivel más alto desde junio de 2022. Merece la pena destacar una serie de factores clave. En primer lugar, el recorte de 30 puntos básicos en el tipo de interés oficial de China es significativo, ya que los ajustes anteriores se limitaban a unos 10 puntos básicos.
En segundo lugar, la relajación de las restricciones a la compra de propiedades en tres grandes ciudades chinas (Shanghai, Shenzhen y Guangzhou), así como el anuncio del banco central de una reducción de las reservas obligatorias de los bancos y la posibilidad de refinanciar las hipotecas, son medidas que deberían estabilizar un mercado inmobiliario en declive desde 2014 y ofrecer a los prestatarios la posibilidad de renegociar sus préstamos en condiciones más favorables. El Banco Popular de China estima que estas iniciativas podrían generar más de 21.000 millones de dólares de ahorro para los prestatarios. Los anuncios impulsaron a los promotores inmobiliarios y a los valores relacionados con el acero, con subidas notables para China Vanke (+32%), Beijing New Building Materials (+23%), Citic Pacific Special Steel Group (+21%) y Baoshan Iron & Steel (+17%).
David Kruk, responsable de negociación de La Financière de L'Echiquier, resume bien la situación: "Este es uno de los puntos de inflexión del año". Con el CSI 300 mostrando un descuento del 40% con respecto al S&P500, tras el potente repunte del mercado estadounidense en los dos últimos años, los inversores que han estado muy infraponderados en activos chinos podrían ver un repunte aún más pronunciado.
Rendimiento e impulso del sector europeo
A la cabeza, el índice chino del sector de bienes de consumo básico, el CSI 300 Cons Staple, registró una impresionante subida del 37% en cinco días. Destacaron en particular los productores de bebidas espirituosas, con ganancias del 33% para Luzhou Laojiao, Shanxi Xinghuacun Fen Wine Factory y Wuliangye Yibin. Los sectores de la salud y la tecnología no se quedaron atrás y registraron ganancias en torno al 30%, impulsados por unas condiciones de refinanciación más favorables. Mientras tanto, los fabricantes chinos de chips de inteligencia artificial Cambricon Technologies y Maxscend Microelectronics vieron cómo sus acciones alcanzaban el límite diario del 20%, animados por los incentivos gubernamentales para sustituir los procesadores de Nvidia por soluciones de fabricación propia.

Fuera del prisma chino, estas medidas han revitalizado el sector minero europeo, que se ha disparado un 16% desde su mínimo de principios de septiembre, mientras que las acciones de artículos de lujo han subido un 12%. Cabe recordar que estos sectores están muy expuestos a China, lo que refuerza la idea de una correlación positiva entre los mercados chino y europeo.

Sin embargo, hay sombras en el panorama...
El mercado bursátil chino se enfrenta a incertidumbres en un momento en el que las perspectivas de inversión parecen mejorar. Las bolsas de Shanghai y Hong Kong permanecerán cerradas del 1 al 7 de octubre por la Semana Dorada, los días festivos en China. Aunque los ETF cotizados en EE.UU., como el FXI, seguirán estando disponibles, la interrupción de la negociación en China podría tener repercusiones adversas.
Por otra parte, un resultado desfavorable de las elecciones en EE.UU. y el creciente pesimismo de las empresas extranjeras ante la debilidad de la demanda y los retos normativos -el más elevado desde las elecciones estadounidenses- podrían repercutir negativamente en el mercado chino.Por otro lado, un resultado desfavorable de las elecciones estadounidenses y el creciente pesimismo de las empresas extranjeras ante la debilidad de la demanda y los retos normativos -el más alto desde 1999 según la Cámara de Comercio Estadounidense en Shanghai- podrían acabar rápidamente con las ganancias conseguidas.
En definitiva, la situación en China sigue siendo una situación que hay que vigilar de cerca. Los próximos indicadores de crecimiento y empleo podrían proporcionar una confirmación crucial y servir de barómetro para las perspectivas futuras.

















