Por Marc Jones

LONDRES, 14 jun (Reuters) - Los directores de los bancos Africano e Interamericano de Desarrollo están de gira por Norteamérica, Oriente Medio, Corea del Sur y Brasil en un intento por conseguir 20.000 millones de dólares de activos de reserva del FMI que quieren convertir en 80.000 millones de financiación para el clima.

El presidente del Banco Africano de Desarrollo (BAfD), Akin Adesina, dijo a Reuters que el objetivo es conseguir que al menos cinco de los países que él y su par del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, visitarán en los próximos meses se comprometan a aportar los denominados Derechos Especiales de Giro (DEG).

La propuesta se conoce después de que el FMI aprobó el mes pasado que los DEG se usen para adquirir el tipo de "bonos de capital híbrido" que el BAfD introdujo a principios de este año, como una forma de que los prestamistas multilaterales hagan rendir más sus recursos.

"Hemos hablado con Canadá, con Estados Unidos, con Arabia Saudita, con Corea del Sur, con Kuwait, también con Qatar y con Brasil", dijo Akin Adesina en una entrevista durante un viaje a Londres.

Como parte de una campaña mundial para que los principales bancos multilaterales de desarrollo (BMD) hagan más por combatir el cambio climático y la pobreza, el plan del BAfD y el BID consiste en convertir cada dólar de DEG en 4 dólares de nueva financiación a través de instrumentos como los bonos híbridos.

"Todos estos países han mostrado mucho interés, y creo que con la aprobación del FMI para usarlos (los DEG), la conversación va a mejorar mucho", declaró Adesina.

Adesina afirmó que él y Goldfajn tenían el resto del año para lograr el objetivo, y añadió que "hay muchas cosas que eso puede alimentar: electricidad, saneamiento del agua, educación".

Sin embargo, según Adesina, algo que los países africanos deben erradicar son los préstamos respaldados por recursos, en los que prometen suministrar petróleo, gas o metales a cambio del dinero, a menudo en condiciones no reveladas.

Se trata de un método que algunos han utilizado para obtener financiación de China, así como de otros países, bancos y empresas de materias primas.

(Reporte de Marc Jones; editado en Español por Ricardo Figueroa)