Cinco personas resultaron heridas y el monasterio de las Cuevas de Kiev, símbolo de la historia espiritual y cultural de Ucrania, sufrió un incendio tras un ataque aéreo ruso contra la capital ucraniana, según informaron las autoridades locales, que instaron a la población a buscar refugio. El ataque aéreo dañó las líneas eléctricas y dejó a 140.000 residentes de Kiev sin suministro eléctrico, según explicó el alcalde Vitali Klitschko en Telegram a primera hora del lunes. Klitschko añadió que varias viviendas y vehículos también se incendiaron tras ser alcanzados por los restos de los drones. El monasterio de las Cuevas de Kiev, situado en el centro de la ciudad, recibió un impacto directo y un edificio de apartamentos de gran altura también se encontraba en llamas, según informó Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar de la capital, en otra publicación de Telegram. La ciudad se vio sometida a un ataque masivo con misiles, añadió. Cinco personas resultaron heridas, entre ellas una mujer en estado grave, señaló Klitschko sin ofrecer más detalles. Los drones continuaron atacando Kiev desde diferentes direcciones, según informó la Fuerza Aérea de Ucrania en Telegram, mientras que un testigo de Reuters confirmó que se escucharon explosiones en la ciudad. Estos últimos ataques se produjeron después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmara el domingo que había conversado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para abordar los esfuerzos destinados a poner fin a una guerra que dura ya más de cuatro años, antes de la reunión del Grupo de los Siete que se celebra esta semana en Francia. Trump comunicó el domingo al presidente ruso, Vladímir Putin, que poner fin al conflicto en Ucrania era vital y que estaba dispuesto a colaborar, según informó el Kremlin.