COPENHAGUE, 17 jun (Reuters) -Dinamarca está estudiando la forma de limitar el transporte de petróleo ruso a través del mar Báltico por parte de la llamada "flota fantasma" de petroleros, según declaró el lunes el ministro de Relaciones Exteriores del país nórdico, en una medida que podría agravar las tensiones con Moscú.

Rusia envía cerca de un tercio de sus exportaciones petroleras por vía marítima, el 1,5% del suministro mundial, a través del estrecho danés que sirve de puerta de entrada al mar Báltico, por lo que cualquier intento de detener el suministro podría disparar los precios del crudo y afectar a las finanzas del Kremlin.

Desde que los países occidentales impusieron un tope de precios al petróleo ruso en un intento de frenar los fondos vitales para su guerra en Ucrania, Rusia ha dependido de una flota de petroleros, a menudo envejecidos, con base y asegurados fuera de Occidente.

Dinamarca reunió a un grupo de países aliados para evaluar medidas dirigidas a esta flota, dijo a Reuters el ministro de Asuntos Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, en una declaración enviada por correo electrónico.

No dijo qué medidas se estaban considerando.

"Existe un amplio consenso en que la flota fantasma es un problema internacional y que se requieren soluciones internacionales", dijo Lokke Rasmussen. "Es importante que cualquier nueva medida pueda aplicarse en la práctica y que sea jurídicamente sólida desde el punto de vista del derecho internacional".

Entre los países participantes en las conversaciones figuran otros estados del mar Báltico y miembros de la Unión Europea, dijo el ministro.

El embajador ruso en Dinamarca, Vladimir Barbin, dijo a Reuters que sería inaceptable imponer restricciones a los buques que atraviesen el estrecho.

"La amenaza para la seguridad de la navegación y el medio ambiente marino en el mar Báltico no son los petroleros con petróleo ruso, sino las sanciones impuestas por Occidente contra Rusia", dijo Barbin.

"En esto es en lo que debería pensar la coalición de Estados creada a iniciativa de Dinamarca", añadió.

El paso sin trabas de los buques por aguas danesas está garantizado por el Tratado de Copenhague de 1857, que sigue siendo válido y jurídicamente vinculante, dijo el embajador.

A Dinamarca le preocupa que los viejos petroleros que transportan petróleo a través de sus estrechos representen un peligro potencial para el medio ambiente.

(Reporte de Louise Rasmussen; editado en español por Carlos Serrano)