Como escribimos regularmente en estas columnas, la política monetaria (las expectativas) es uno de los principales motores de los movimientos en los mercados de divisas. Por eso, cuando un banco central inicia un ciclo agresivo de endurecimiento o recorte de tipos, los operadores de divisas suelen hacer los arbitrajes necesarios para reajustar sus posiciones y aprovechar las operaciones de carry trade si es posible. Aunque la regla es sencilla, no siempre se refleja en la acción de los precios de las divisas en cuestión. Por esta razón, siempre es más prudente esperar a que se produzca una alineación entre la visión macro y la configuración de los gráficos para maximizar sus posibilidades de éxito.

El EURUSD seguía rondando su nivel de resistencia de 1,0890 a pesar de la acción del BCE. Las cosas empezaron a ponerse realmente difíciles con la publicación de las nóminas no agrícolas de EE.UU., mientras que el resultado de las elecciones europeas puso definitivamente el clavo en el ataúd. La divisa rompió su canal alcista, en marcha desde abril, en la parte baja del nivel de 1,0790.

En el resto del mundo, hubo pocos cambios en el USDJPY, donde aún se espera un rango. Las divisas de las materias primas están pendientes de la reunión de la Fed y de sus implicaciones en términos de política monetaria. El AUDUSD fluctúa entre 0,6578 y 0,6700, con los siguientes niveles en 0,6474 y 0,6853 respectivamente. En cuanto al kiwi, se mantiene muy por encima de 0,6110/00 aunque ha tocado la resistencia intermedia de 0,6200/20.