Si hay un activo beneficiado de la publicación de los datos de empleo no agrícola, ese es el dólar. En una situación delicada desde hace meses, intenta recuperar algunos puntos gracias a unas estadísticas que ilustran una vez más la capacidad de los estadounidenses para superar las dificultades. La aplicación de los aranceles aún no se deja sentir en el índice de precios, aunque la Fed estima que los próximos meses deberían estar marcados por una recuperación temporal y limitada de la inflación. Si se equivocan, es muy probable que los tipos bajen a partir de septiembre.

Mientras tanto, el dólar intenta recuperarse, aunque es demasiado pronto para plantearse un verdadero cambio de tendencia. Estaremos atentos a un primer soporte en 1,1650 en el par EUR/USD antes del soporte clave de 1,14410, con 1,3390 en paralelo en la GBP.

El USD/JPY evoluciona sin una tendencia clara dentro de un canal de consolidación horizontal comprendido entre 142 y 148,75, mientras que el USD/CHF ha alcanzado su objetivo de 0,7900, sin provocar una fuerte reacción alcista por el momento. Estaremos atentos a una primera resistencia en 0,8040 antes de la media móvil de 50 días, con resistencia en 0,8180.

En cuanto a las divisas vinculadas a las materias primas, el USD/CAD se consolida plano por debajo de una primera resistencia en 1,3805/60. El AUD y el NZD no son los más dinámicos, pero siguen orientados al alza por encima de 0,6430/10 y 0,5935/15, respectivamente.

Por último, seguiremos de cerca el comportamiento del EUR/MXN. Tras caer con fuerza el pasado mes de abril, se ha estabilizado por encima de 21,60. La ruptura de este nivel marcará una reanudación de la caída y podrá aprovecharse para posicionarse tanto desde una perspectiva direccional como de carry trade.