Por Andrea Shalal

WASHINGTON (Reuters) - Estados Unidos y sus socios están dispuestos a aprobar sanciones y controles a la exportación para impedir el comercio entre China y Rusia, que amenaza su seguridad en medio de la actual guerra de Ucrania, dijo el martes un funcionario de la Casa Blanca.

El viceconsejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para Economía Internacional, Daleep Singh, dijo que los países también podrían seguir actuando para aumentar el costo que supone para Rusia el uso de una flota en la sombra para eludir el tope de precios del petróleo impuesto por los países del Grupo de los Siete.

También podrían ampliar el lenguaje de las sanciones actuales en relación con la facilitación financiera, dados los movimientos de Moscú para cambiar su economía al esfuerzo bélico, dijo, aunque se negó a decir si Washington y sus aliados se están moviendo para adoptar sanciones secundarias.

Señaló que Rusia depende totalmente de China, lo que otorga a Pekín una "enorme influencia" sobre la capacidad de Moscú para proyectar poder, y que China también se enfrenta a riesgos y costos, ya que su comercio combinado de bienes con la Unión Europea y Estados Unidos es siete veces mayor que su comercio con Rusia.

"Para ser claros, no tenemos ningún deseo de interrumpir todo el comercio entre Rusia y China, pero nosotros y nuestros socios estamos preparados para usar nuestras sanciones y nuestros controles de exportación para prevenir el comercio de bienes y tecnologías que amenazan nuestra seguridad colectiva", indicó.

Según indicó, el comercio entre Rusia y China ha disminuido desde que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, amplió la capacidad del Tesoro para atacar a las instituciones financieras, y añadió que las autoridades podrían ampliarla aún más.

Singh dijo en un acto organizado por el centro de estudios Brookings Institution que los países occidentales deben intensificar sus esfuerzos para impedir que Moscú eluda las sanciones, e instó a las empresas estadounidenses a asegurarse de que sus productos no estén ayudando de forma involuntaria al esfuerzo bélico de Rusia.

Afirmó que la cumbre de líderes del G7 del mes próximo es la mejor oportunidad para apuntalar el déficit de financiación de Ucrania, al planear la monetización de unos 300.000 millones de dólares en activos rusos congelados, una medida que calificó de arriesgada pero necesaria.

(Escrito por Susan Heavey; editado en español por Carlos Serrano)