BRUSELAS, 5 mar (Reuters) - El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo alcanzaron el martes un acuerdo provisional para prohibir la entrada en el mercado único europeo de productos fabricados con mano de obra forzada.

El acuerdo aclara las distintas responsabilidades de la Comisión Europea y los Estados miembros a la hora de identificar a las empresas que explotan a trabajadores forzosos y prohibir sus productos.

El pacto pretende romper el modelo de negocio de estas empresas, según dijo en un comunicado Pierre-Yves Dermagne, ministro belga de Economía y Trabajo.

"Con esta normativa queremos asegurarnos de que sus productos no tengan cabida en nuestro mercado único, tanto si se fabrican en Europa como en el extranjero", declaró. Bélgica ocupa actualmente la presidencia rotatoria de la UE.

Las prohibiciones se aplicarían a los productos fabricados fuera de la UE mediante trabajo forzado y a los productos fabricados en la UE con piezas fabricadas en el extranjero mediante trabajo forzado.

El acuerdo provisional aún debe ser aprobado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo para entrar en vigor.

(Reporte de Inti Landauro; editado por Michael Perry; editado en español por Mireia Merino)