Este tipo de actividad está reservada a inversores bien informados y, en cierta medida, sin escrúpulos. La batería de hedge funds que apuestan desde hace tiempo contra la divisa del mayor país árabe cumple todos estos requisitos con creces.

Históricamente, esta apuesta no estaba exenta de riesgos, ya que el valor de la libra lo fijaba el régimen militar de El Cairo. Pero no se puede escapar eternamente de la realidad, así que las dificultades acabaron por alcanzar al régimen. 

La libra perdió la mitad de su valor frente al dólar a finales de 2016. El gobierno de Abdel Fattah al Sissi, que se enfrentaba entonces a la peor crisis económica de la historia del país, decidió devaluar a regañadientes. 

Las cosas no han hecho más que empeorar desde entonces, en una secuencia de acontecimientos que es, en conjunto, predecible. En primer lugar, la población egipcia se ha cuadruplicado en medio siglo, mientras que los recursos agrícolas están estructuralmente limitados por la geografía del delta y la cuenca del Nilo.

En segundo lugar, el turismo se ha hundido desde la serie de atentados islamistas y la pandemia, mientras que en los últimos meses el tráfico marítimo se ha desviado del Canal de Suez a causa de los disturbios en Yemen. Estos dos factores han privado al país de gran parte de sus ingresos en divisas.

A esta serie de cataclismos hay que añadir los delirios de grandeza de un régimen que ha emprendido la construcción de una nueva capital en medio del desierto, una especie de Brasilia oriental; un presupuesto militar insostenible para una economía tan frágil; una corrupción endémica; y el riesgo de una guerra abierta con Etiopía por el control del Nilo. 

La consecuencia de estos déficits abismales y de una tasa de inflación superior al 35% es que el régimen ha tenido que conceder una nueva devaluación de la libra para asegurarse el apoyo del FMI y del fondo soberano de Abu Dhabi. En el mercado oficial, el valor de la libra egipcia se ha dividido por tres frente al dólar estadounidense en dieciocho meses; en el muy activo mercado informal, el valor de la libra se ha dividido por seis.

Il est notable que la banque centrale égyptienne ait déjà adopté l’arsenal de politiques anti inflation du FMI il y a plus de vingt ans, sans aucuns succès tant les défis auxquels le pays fait face semblent insurmontables. Dans ce contexte, les récentes mesures d’urgence font office de dérisoires pansements posés sur des plaies ouvertes plutôt qu’à de réelles mesures salvatrices.