La actividad manufacturera de Japón regresó al crecimiento en junio después de casi un año de contracción, aunque las condiciones de la demanda siguen siendo inciertas debido a las preocupaciones sobre los aranceles estadounidenses y las perspectivas económicas globales, según reveló el lunes una encuesta del sector privado.
Mientras tanto, la expansión del sector servicios se aceleró, llevando la actividad empresarial general a su nivel más alto en cuatro meses. Este avance ofrece un contrapeso al sector manufacturero, que depende de las exportaciones, en un contexto de escasas perspectivas para un acuerdo comercial temprano entre Japón y Estados Unidos.
El índice de gestores de compras (PMI) manufacturero flash de au Jibun Bank de Japón subió a 50,4 desde el 49,4 final de mayo, poniendo fin a 11 meses de lecturas por debajo del umbral de 50,0 que indica contracción.
Entre los subíndices, la producción fabril y los inventarios de compras volvieron al crecimiento tras varios meses de caída, impulsando el PMI manufacturero principal.
No obstante, los nuevos pedidos de bienes manufacturados, incluidos los de clientes extranjeros, continuaron disminuyendo, según mostró la encuesta.
"Las empresas señalaron que los aranceles estadounidenses y la persistente incertidumbre sobre las perspectivas comerciales globales siguen inhibiendo la demanda de los clientes", explicó Annabel Fiddes, directora asociada de economía en S&P Global Market Intelligence, entidad que elaboró la encuesta.
La confianza de los fabricantes respecto a su producción para el próximo año se mantuvo mayormente sin cambios respecto a mayo.
Por el contrario, el PMI flash de servicios de au Jibun Bank aumentó a 51,5 en junio desde 51,0 en mayo, gracias al crecimiento de nuevos negocios, aunque el crecimiento de las empresas exportadoras se desaceleró ligeramente.
Al combinar la actividad manufacturera y de servicios, el PMI compuesto flash de Japón de au Jibun Bank subió a 51,4 en junio desde el 50,2 de mayo, alcanzando su nivel más alto desde febrero.
Las presiones de costos en el sector privado disminuyeron en junio, con los precios de insumos aumentando al ritmo más lento en 15 meses, aunque la inflación de los precios de salida se aceleró hasta un máximo de cuatro meses, según mostraron los datos compuestos.
El empleo fue otro punto destacado, ya que el número de trabajadores aumentó al ritmo más rápido en 11 meses tanto en el sector manufacturero como en el de servicios.
(Reporte de Kantaro Komiya; Edición de Sam Holmes)






















