El líder de la oposición en Hungría, Peter Magyar, anunció este sábado que su partido Tisza impulsará un "Nuevo Pacto Húngaro" para reactivar la economía estancada mediante una inversión masiva y una política previsible, en caso de ganar las elecciones del próximo año.

Magyar, cuyo partido de centro-derecha lidera con firmeza la mayoría de las encuestas frente al gobernante Fidesz, representa el mayor desafío político para el primer ministro nacionalista Viktor Orbán, quien tras 15 años en el poder enfrenta dificultades para dinamizar una economía golpeada por la inflación.

El riesgo de la imposición de fuertes aranceles estadounidenses a las importaciones de la Unión Europea también amenaza las perspectivas de recuperación. El anuncio este sábado del presidente Donald Trump de aplicar aranceles del 30% a la UE supone malas noticias para el país centroeuropeo.

Magyar presentó su plan del Nuevo Pacto Húngaro ante simpatizantes durante el congreso de su partido en la ciudad occidental de Nagykanizsa.

"Necesitamos crecimiento económico, inversiones y una política financiera y económica previsible en Hungría", declaró Magyar, añadiendo que Tisza luchará contra la corrupción y recuperará activos estatales que, según él, fueron saqueados en los últimos 15 años.

Los principales pilares del plan de Tisza incluyen una profunda reforma sanitaria con una financiación adicional de 500 mil millones de forintos (1,5 mil millones de dólares) anuales, un ambicioso programa de construcción de viviendas de alquiler y casas, la modernización del sistema ferroviario estatal con fondos nacionales y de la UE, así como inversiones en eficiencia energética para los hogares y en educación.

Magyar, exfuncionario gubernamental que irrumpió en la política húngara el año pasado, reiteró su compromiso de desbloquear unos 20 mil millones de euros en fondos europeos suspendidos que Hungría no ha recibido en los últimos años debido a enfrentamientos entre Bruselas y Orbán por la supuesta erosión de la democracia y la corrupción --acusaciones que Orbán niega.

Las elecciones parlamentarias están previstas para principios del próximo año, aunque aún no se ha fijado una fecha. En junio, el Parlamento aprobó el presupuesto para el año electoral 2026 presentado por Orbán, que incluye importantes recortes fiscales para las familias, un grupo demográfico clave para Fidesz.

"La gente está harta de este régimen. Y Tisza es una especie de 'partido aglutinador' que ha respaldado todo este descontento. La gente quiere un cambio", expresó Edit Piroska Borsi, profesora jubilada presente en el congreso.

($1 = 341,6200 forintos)