AL-ARISH (Reuters) - Algunos de los suministros de alimentos destinados a la Franja de Gaza desde Egipto han empezado a pudrirse mientras el paso fronterizo de Ráfah permanece cerrado a las entregas de ayuda por tercera semana y la población del enclave palestino se enfrenta a un empeoramiento del hambre.

Ráfah era el principal punto de entrada de ayuda humanitaria y algunos suministros comerciales antes de que Israel intensificara su ofensiva militar en el lado gazatí de la frontera el 6 de mayo y tomara el control del paso desde el lado palestino.

Altos cargos y fuentes egipcios afirman que las operaciones humanitarias corren peligro debido a la actividad militar y que Israel debe devolver el paso a los palestinos antes de que vuelva a operar.

Israel y Estados Unidos han pedido a Egipto, que también está preocupado por el riesgo de que los palestinos se vean desplazados de Gaza, que permita la reapertura de la frontera.

Mientras tanto, la ayuda acumulada en la carretera entre el lado egipcio del paso fronterizo y la ciudad de al-Arish, a unos 45 kilómetros al oeste de Ráfah y punto de llegada de las donaciones de ayuda internacional, ha ido creciendo.

Un camionero, Mahmud Hussein, dijo que sus mercancías llevaban un mes cargadas en su vehículo, estropeándose poco a poco al sol. Algunos de los alimentos se están desechando, otros se venden baratos.

"Manzanas, plátanos, pollo y queso, muchas cosas se han podrido, algunas cosas se han devuelto y se están vendiendo por una cuarta parte de su precio", dijo, agachándose bajo su camión en busca de sombra.

"Siento decir que las cebollas que llevamos, en el mejor de los casos, se las comerán los animales por los gusanos que tienen"

Las entregas de ayuda para Gaza a través de Ráfah comenzaron a finales de octubre, dos semanas después del inicio de la guerra entre Israel y el grupo armado palestino Hamás.

El flujo de ayuda se ha visto a menudo ralentizado por las inspecciones israelíes y la actividad militar dentro de Gaza, y la cantidad que ha llegado a los 2,3 millones de residentes del enclave ha estado muy por debajo de las necesidades, afirman los responsables de la ayuda.

Un observatorio mundial del hambre ha advertido de una hambruna inminente en algunas zonas de Gaza.

HUEVOS PODRIDOS

Desde el 5 de mayo, ningún camión ha cruzado por Ráfah y muy pocos por el cercano paso israelí de Kerem Shalom, según datos de la ONU.

La cantidad de ayuda que espera en el norte de la península egipcia de Sinaí es ahora muy grande, y algunas llevan atascadas más de dos meses, dijo Khaled Zayed, jefe de la Media Luna Roja egipcia en la zona.

"Algunos paquetes de ayuda requieren una cierta temperatura (...) Nos coordinamos al respecto con especialistas altamente capacitados en el almacenamiento de alimentos y suministros médicos", dijo.

"Esperamos que la frontera se reabra lo antes posible".

KSrelief, una organización benéfica financiada por Arabia Saudí, tiene más de 350 camiones con artículos que incluyen alimentos y suministros médicos a la espera de pasar por Ráfah, pero ha tenido que descargar harina por el riesgo de que se pudra, dijo el supervisor general del grupo, Abdulah al-Rabeeah.

"Empaquetamos y enviamos, pero también tenemos que volver a comprobarlo. Es una gran carga", declaró a Reuters.

Algunos alimentos se han vendido a precio reducido en el mercado local del norte del Sinaí, lo que ha llevado a la confiscación de existencias de huevos podridos, según las autoridades locales del Ministerio de Suministros de Egipto.

En el interior de Gaza, también ha habido temores sobre la calidad de las entregas de alimentos retrasadas que llegaron antes del cierre de Ráfah, o a través de otros cruces.

Las autoridades médicas y policiales palestinas que solían controlar las mercancías que entraban en Gaza no han podido hacerlo durante la ofensiva israelí, según Ismail al-Zawabta, director de la oficina de medios de comunicación del Gobierno de Gaza, dirigido por Hamás.

"Existe un gran problema, ya que muchas de las mercancías que entran en la Franja de Gaza no son aptas para el consumo humano y son insalubres", afirmó.

"Por ello, el Ministerio de Sanidad emitió el comunicado de advertencia para concienciar a la población de que debe examinar los productos antes de comerlos o compartirlos con sus familias".

(Información de la oficina de Reuters en El Cairo, Nidal al-Mughrabi y Emma Farge; redactado por Aidan Lewis; editado por Peter Graff; editado en español por Javi West Larrañaga)