Los aranceles propuestos por la Unión Europea a los productos chinos no son un "castigo", declaró el sábado en Pekín el ministro alemán de Economía, Robert Habeck, a funcionarios chinos.

La visita de Habeck a China es la primera de un alto funcionario europeo desde que Bruselas propuso fuertes aranceles a las importaciones de vehículos eléctricos (VE) fabricados en China para combatir lo que la UE considera subvenciones excesivas.

China advirtió el viernes antes de su llegada que la escalada de fricciones con la UE a causa de los VE podría desencadenar una guerra comercial.

Al reunirse con Zheng Shanjie, presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, Habeck dijo que los aranceles propuestos por la UE pretendían nivelar el terreno de juego con China.

"Haremos todo lo posible para proteger a las empresas chinas", respondió Zheng.