El paso de Northern Data hacia la inteligencia artificial no es ninguna sorpresa, sobre todo en un momento en el que la demanda mundial de energía, en particular para esta tecnología, se está disparando.
Según un informe de Goldman Sachs, la demanda de energía de los centros de datos aumentará un 160% de cara a 2030, en paralelo a la generalización de la IA. Un estudio publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) revela que el entrenamiento de un gran modelo lingüístico como el GPT-3 de OpenAI, por ejemplo, consume casi 1.300 MW por hora, equivalente al consumo anual de unos 130 hogares estadounidenses. Según la agencia, una sola búsqueda en Google consume 0,3 W/h, mientras que una consulta a ChatGPT, 2,9 W/h (una bombilla incandescente consume una media de 60 W/h).
Si ChatGPT se incluyera en los 9.000 millones de búsquedas que se realizan cada día, según la AIE, la demanda de electricidad aumentaría en 10 teravatios/hora al año, lo que equivaldría a la cantidad consumida por alrededor de 1,5 millones de residentes de la Unión Europea.
Y este consumo de energía está creando un problema para la industria de la IA: los inversores están inyectando dinero en el sector, pero las empresas no tienen acceso inmediato a la infraestructura necesaria para satisfacer una demanda informática que no para de crecer. Aquí es donde los mineros de bitcoins y sus centros de datos se convierten en una opción lucrativa para empresas e inversores.
La IA y la HPC, que implican la resolución de cálculos complejos que requieren muchos recursos y que no pueden procesar de forma eficiente los ordenadores convencionales, pueden parecer ajenos a la minería de bitcoins. Sin embargo, esta diversificación se ha convertido en una forma de ganar dinero para estas empresas, como demuestra el acuerdo de 200 megavatios (MW) que Core Scientific (CORZ) firmó en junio con CoreWeave para alojar servicios relacionados con la IA.
Dado que la rentabilidad y los beneficios de los mineros de bitcoins dependen de la potencia de cálculo de sus máquinas, están bien situados para reequipar sus instalaciones y aprovechar la ola de la IA. Muchas de ellas, sobre todo las estructuras más grandes, disponen de fuentes de alimentación muy estables y potentes, sistemas de refrigeración eficientes y conectividad de red de alta velocidad y baja latencia. Esto las convierte en una opción estratégica para las empresas que buscan recursos energéticos y almacenamiento de datos.
Northern Data Group, cuyo principal accionista es el gigante de las criptomonedas estables Tether, planea escindir su rama de minería de bitcoins, Peak Mining, para reforzar su negocio de IA. La empresa pretende posicionarse como uno de los principales actores en este tipo de servicios, centrando sus recursos e infraestructuras en el desarrollo de plataformas en la nube y centros de datos dedicados a la IA generativa.
La venta de Peak Mining podría inyectar importantes fondos a las ambiciones de Northern Data, permitiendo la adquisición de nuevos centros de datos y unidades de procesamiento gráfico (GPU) esenciales para los cálculos intensivos de IA. Rosanne Kincaid-Smith, directora de operaciones, considera este desarrollo como un paso hacia la creación de un ecosistema de IA innovador y sostenible. Con todo, el calendario y el importe previsto de la venta siguen sin estar claros.
Al mismo tiempo, la empresa duplicó sus ingresos trimestrales hasta los 59 millones EUR en el tercer trimestre de 2024, de los cuales 48 millones procedían de soluciones de IA y HPC, una señal de que esta nueva dirección podría ser prometedora. En X, Paolo Ardoino, consejero delegado de Tether, estima que la empresa podría alcanzar unas ventas de hasta 240 millones EUR este año y un EBITDA de entre 50 y 80 millones EUR.

En cuanto a Tether, que posee alrededor del 46% de Northern Data y ya le ha aportado 843 millones USD en financiación, sus ambiciones de expansión minera apuntan hacia otros lugares. Ya ha anunciado inversiones en América Latina y en Bitdeer. Para Northern Data, que también podría estar considerando sacar a bolsa en 2025 sus divisiones Taiga y Ardent, la venta de Peak Mining podría marcar un punto de inflexión en favor de la IA y la computación de alto rendimiento.


















