Tres hombres fueron declarados culpables este martes por un ataque incendiario contra negocios relacionados con Ucrania en Londres, que, según las autoridades británicas, fue ordenado por el grupo de mercenarios Wagner de Rusia y representa la más reciente actividad maligna realizada en nombre de Moscú en Reino Unido.

El cabecilla, Dylan Earl, de 21 años, ya se había declarado culpable de incendio agravado por el incendio de 2024, que tuvo como objetivo empresas que suministraban equipos satelitales de Starlink, propiedad de Elon Musk, a Ucrania. Starlink y estos dispositivos satelitales son vitales para la defensa ucraniana ante la continua invasión rusa.

Earl también se convirtió en la primera persona condenada bajo la Ley de Seguridad Nacional al admitir su implicación en un complot dirigido contra una tienda de vinos y un restaurante en el exclusivo distrito de Mayfair, en Londres, con planes para secuestrar al dueño, un crítico destacado del presidente ruso Vladimir Putin.

Jake Reeves, de 23 años, también se declaró culpable antes del juicio de incendio agravado y de un cargo bajo la Ley de Seguridad Nacional por obtener un beneficio material de una agencia de inteligencia extranjera.

Un jurado en el tribunal de Old Bailey, en Londres, declaró este martes culpables a otros tres hombres --Nii Kojo Mensah, de 23 años; Jakeem Rose, de 23; y Ugnius Asmena, de 20-- de incendio agravado, aunque ellos habían negado los cargos. Un cuarto hombre, Paul English, de 61 años, fue absuelto.

Ashton Evans, de 20 años, y Dmitrijus Paulauskas, de 23, negaron dos cargos de conocer actos terroristas y no haber informado a las autoridades. Evans fue declarado culpable de uno de los cargos y absuelto del segundo, mientras que Paulauskas fue absuelto de ambos, rompiendo en llanto y asintiendo hacia el jurado.

Estas condenas son las más recientes relacionadas con acusaciones de actividades malignas de Moscú en Reino Unido, después de que en marzo un grupo de búlgaros fuera condenado por espiar para la inteligencia rusa bajo la dirección del fugitivo de Wirecard, Jan Marsalek.

En los últimos años, Londres ha acusado a Rusia o a sus agentes de estar detrás de complots de espionaje y misiones de sabotaje en Reino Unido y en toda Europa, con el jefe de la inteligencia interna británica señalando que los operativos rusos intentan causar "caos".

El Kremlin ha negado las acusaciones y su embajada en Londres ha rechazado cualquier implicación en el incendio del almacén, afirmando que el gobierno británico culpa repetidamente a Rusia de cualquier cosa "mala" que ocurra en Reino Unido.

MÁS "PROXIS"

Las autoridades británicas aseguran que, desde la expulsión de espías rusos tras el envenenamiento en 2018 del doble agente ruso Sergei Skripal, Moscú ha tenido que depender principalmente de criminales motivados por ganancias financieras o personas con agravios previos para llevar a cabo actividades en su nombre.

El comandante Dominic Murphy, jefe del Comando Antiterrorista de la Policía de Londres, afirmó que ambos complots en los que participó Earl demuestran "al Estado ruso proyectando su actividad en el Reino Unido".

Señaló que Rusia y otros Estados como Irán se han adaptado a la respuesta británica ante actividades hostiles, y que alrededor del 20% del trabajo de la policía antiterrorista proviene de amenazas de Estados extranjeros.

"Hemos convertido al Reino Unido en un entorno hostil para la operación de estos gobiernos, pero como resultado, se han diversificado y ahora contactan a personas relativamente jóvenes para que actúen como proxis en la realización de sus actividades", dijo Murphy.

Earl --quien, junto con Evans, también se declaró culpable de traficar cocaína-- intercambió cientos de mensajes con un supuesto intermediario de Wagner que lo animaba a buscar vínculos con hooligans del fútbol, militantes republicanos irlandeses y grupos criminales de alto perfil.

Earl también expresó su deseo de luchar para Wagner, un grupo considerado terrorista en Reino Unido y que estuvo muy involucrado en las primeras etapas de la guerra de Rusia en Ucrania, hasta que su fundador, Yevgeny Prigozhin, lideró un motín de corta duración contra el estamento de defensa ruso en 2023.

El contacto de Earl utilizaba el nombre "Privet Bot" en Telegram, y según informó el Organized Crime and Corruption Reporting Project y otros medios el año pasado, la cuenta había sido promocionada en Grey Zone, un canal afiliado a Wagner.

El comandante Murphy dijo estar convencido de que "era Wagner y es el Estado ruso quien encomienda estas tareas a estos individuos".

Murphy también afirmó que espera más acciones similares de criminales que actúan como proxis estatales.