Ese optimismo se apoya principalmente en la diplomacia, o al menos en la esperanza de ella. Las informaciones que apuntan a que Estados Unidos e Irán podrían reanudar las conversaciones, posiblemente en Pakistán, dieron a los operadores la excusa que buscaban. Donald Trump afirmó que Irán se había puesto en contacto con él en busca de un acuerdo, dejando claro que cualquier pacto debe impedir que Teherán obtenga un arma nuclear. JD Vance añadió que se habían producido avances y que el próximo movimiento correspondía a la República Islámica.

Así pues, incluso con el bloqueo estadounidense al tráfico marítimo de entrada y salida de los puertos iraníes entrando en su segundo día, los inversores volvieron a inclinarse por el riesgo. El petróleo, tras superar brevemente los 100 USD por barril, volvió a situarse por debajo de ese umbral, con el Brent cayendo de unos 104 USD a cerca de 96. Los rendimientos de los bonos del Tesoro se relajaron al subir los precios de la deuda. El dólar cayó a mínimos de seis semanas frente a una cesta de divisas. El euro subió. El oro encontró apoyo en la debilidad del billete verde.

Los resultados del primer trimestre han ofrecido un comienzo desigual. BlackRock presentó un beneficio más sólido, impulsado por las entradas en ETF y las comisiones de rentabilidad. JPMorgan y Wells Fargo decepcionaron lo suficiente como para que sus acciones cayeran. Citigroup y Johnson & Johnson aguantaron el tirón. En otras noticias corporativas, BP anticipó un resultado inusualmente sólido en el comercio de crudo, aun cuando sus acciones cayeron a la par que el petróleo. LVMH informó de unas ventas débiles y afirmó que la guerra había perjudicado al negocio. Bloom Energy se disparó tras ampliar su acuerdo de pilas de combustible con Oracle para dar soporte a la infraestructura de IA y nube. FedEx comunicó que su director financiero dejará el cargo una vez finalizada la escisión de la unidad de carga. United Airlines y American Airlines subieron tras la noticia de que el consejero delegado de United había planteado una posible fusión.

La cuestión de la inflación, sin embargo, no ha desaparecido. Los datos de precios al consumo de marzo ya habían mostrado el mayor incremento anual en casi cuatro años, debido en gran medida a la gasolina y el gasóleo. Pero el último informe de precios al productor ofreció al menos un respiro: los precios subieron un 4,0% respecto al año anterior, por debajo del 4,6% esperado, y aumentaron un 0,5% intermensual, muy por debajo del 1,1% previsto. Esto no borra la presión inflacionista, y ciertamente no significa que la guerra sea inocua, pero sugiere que, por ahora, las presiones de los precios mayoristas no se están acelerando tanto como se temía.

Se seguirán de cerca las intervenciones de responsables como Michael Barr en busca de pistas sobre lo que esto significa para los tipos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya ha adoptado una postura cautelosa, afirmando que la Fed hace bien en mantenerse a la espera y evaluar las consecuencias de la guerra.

El IBEX 35 consolida los 18.000 puntos e Iberdrola refuerza su cartera solar en Italia

La bolsa española está subiendo un 0,9% y afianza los 18.000 puntos al calor de la caída del precio del petróleo y de las noticias que apuntan a una posible nueva reunión entre Estados Unidos e Irán el jueves para negociar la paz. El parqué español sigue así la estela de Wall Street, que este lunes cerró con subidas.

En ese contexto, ACS sube un 2,3% tras una mejora de valoración y después de adjudicarse parte de la construcción de una nueva línea del metro de Praga, mientras Cellnex se revaloriza un 2,6%, al negociar la venta de su negocio en Suiza. Fuera de España, el EuroStoxx 50 sube casi un 1% por encima de los 5.960 puntos y el Dax gana un porcentaje similar, hasta la zona de los 23.980 enteros.

Iberdrola ha alcanzado un acuerdo para adquirir al promotor local CCE Holding una planta solar fotovoltaica de 42 MW situada en Lacio, Italia. La instalación, que entró en funcionamiento hace menos de seis meses, ya tiene contratos de compra de energía a largo plazo que garantizan flujos de efectivo estables.

La planta se integrará en el Complejo Etrusco de la compañía, que elevará su capacidad total a 174 MW con esta incorporación, junto con Montalto di Castro (23 MW), Tarquinia (33 MW), Montefiascone (7 MW), Limes 15 (33 MW), Limes 10 (18 MW) y Tuscania (18 MW). Esta instalación se suma además a Fenix, un proyecto fotovoltaico de 243 MW, el mayor hasta la fecha en Italia, y eleva la capacidad de generación de Iberdrola en el país a 400 MW; la operación, aún sujeta a las condiciones habituales, refuerza su apuesta por expandir la generación de energía renovable en Italia.