Unilever anunció este jueves que elevará sus precios para mitigar el impacto de unos costes superiores a lo previsto derivados de la guerra en Irán, a pesar de haber reportado un crecimiento de las ventas subyacentes en el primer trimestre por encima de las previsiones de los analistas.

El fabricante de jabón Dove y desodorante Axe, que cotiza en Londres y cuenta con una capitalización bursátil superior a los 120.000 millones de dólares, mantuvo sin cambios sus previsiones de ventas y margen de beneficios para 2026, lo que indica su confianza en sortear la creciente incertidumbre económica.

Las empresas de bienes de consumo se enfrentan a uno de los entornos de costes más complejos de los últimos años debido al encarecimiento de las materias primas y a las interrupciones en la cadena de suministro provocadas por el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán, que está encareciendo los productos cotidianos.

Unilever prevé una inflación de costes totales para todo el ejercicio de entre 750 y 900 millones de euros (876 a 1.050 millones de dólares), incluyendo el incremento de los gastos logísticos y de fabricación.

'Esto supondrá entre 350 y 500 millones de euros más de lo que esperábamos al inicio del años', declaró el director financiero, Srinivas Phatak.

'Habrá aumentos de precios frecuentes pero en pequeñas dosis', afirmó Phatak en una conferencia con analistas. Posteriormente, indicó a los periodistas que, si la presión inflacionista persiste, Unilever podría elevar los precios en el rango superior del 2% al 3%.

INCREMENTOS DE PRECIOS EN MERCADOS SELECCIONADOS

La última vez que Unilever aumentó los precios un 3% fue en el último trimestre de 2024, cuando aún se estaba estabilizando tras los máximos alcanzados a raíz de la pandemia de COVID-19 y la invasión rusa de Ucrania.

Las subidas se aplicarán en mercados y categorías seleccionadas, especialmente en el segmento de cuidado del hogar expuesto al crudo, y entrarán en vigor principalmente en la segunda mitad del año, añadió Phatak. Precisó que zonas de Asia, África y América Latina -donde se ha concentrado la mayor parte de la inflación- registrarán los mayores incrementos, a diferencia de Norteamérica, donde el negocio de cuidado del hogar de Unilever es más reducido.

'Se calibrará y se hará de forma competitiva', señaló.

Chris Beckett, analista de productos de consumo básico en Quilter Cheviot, inversor de Unilever, comentó que la compañía debe subir los precios de manera que le permita seguir impulsando los volúmenes de ventas.

'Están limitados en varios mercados, particularmente en los desarrollados de Europa', dijo Beckett. 'Hay límites a lo que pueden hacer; no es fácil aplicar una política de precios'.

Según un análisis de Reuters de más de 200 comunicados corporativos desde el inicio de las hostilidades, 36 empresas han señalado subidas de precios debido al conflicto.

Rivales de Unilever, desde Nestlé hasta Procter & Gamble, han advertido sobre el aumento de los costes por la guerra en Irán, mientras que Reckitt ha alertado sobre la presión en los márgenes. Por el contrario, la francesa L'Oreal superó las expectativas gracias a que los consumidores adquirieron más productos de gama alta.

LAS MARCAS DE HOGAR Y BELLEZA IMPULSAN EL CRECIMIENTO

Las empresas también se enfrentan a la posibilidad de una debilidad en la demanda, ya que los presupuestos familiares podrían verse ajustados si los precios del petróleo se mantienen elevados y el conflicto se prolonga.

Tras la pandemia y la invasión de Ucrania, Unilever elevó los precios de forma agresiva, trasladando el aumento de los costes de las materias primas a los consumidores y alejando a muchos de ellos, que optaron por marcas blancas más económicas.

Solo recientemente ha comenzado a recuperar clientes al ralentizar el ritmo de las subidas de precios e invertir en marketing e innovación.

El crecimiento de las ventas de la compañía en el primer trimestre se vio impulsado por unos volúmenes más sólidos de lo previsto -especialmente en su división de belleza y hogar-, a pesar de que la fijación de precios fue más débil de lo proyectado, lo que marca un retorno al crecimiento basado en el volumen tras años de dependencia de las subidas de precios.

'Hemos comenzado bien el año con un crecimiento liderado por el volumen, impulsado por nuestras Power Brands y un desempeño positivo en todos los grupos de negocio', afirmó el CEO Fernando Fernández en un comunicado, refiriéndose a sus marcas más importantes, como Dove, Axe y Dermalogica.

Fernández fue ascendido de director financiero a CEO el año pasado para acelerar una reestructuración que se prolonga desde hace años.

El directivo está remodelando Unilever para centrarse en el cuidado personal y la belleza, tras la escisión de su negocio de helados el año pasado y el anuncio el mes pasado de sus planes para segregar su división de alimentación y fusionarla con el fabricante de especias McCormick.

Unilever registró un crecimiento de las ventas subyacentes del 3,8% en los tres meses hasta marzo, por encima del 3,6% esperado por los analistas en el consenso elaborado por la propia compañía.

(1 dólar = 0,8565 euros)